KAPALUA, Hawai, mar. 23, 2005.- El Super Bowl de 2010 se jugará en Nueva York. Tal vez. Para concretar la sede, los Jets de Nueva York tienen que conseguir que la ciudad apruebe su proyecto de erigir un estadio en Manhattan, lo cual no es fácil. Los dueños de equipos de la NFL votaron por 31 a 1 este miércoles otorgar la sede a Nueva York, pero bajo la condición de que se construya el estadio de 75 mil asientos, cuyo costo a esta altura se acerca a los dos mil millones de dólares.
"Hoy es un día histórico", dijo el dueño de los Jets, Woody Johnson, "y el Super Bowl del 2010 en el Centro de Deportes y Convenciones de Nueva York será un suceso histórico. Estamos emocionados por este anuncio".
Pero quedan muchos obstáculos antes que los Jets puedan iniciar los trabajos en lo que también sería el eje de la postulación de la ciudad como sede de los Juegos Olímpicos de verano de 2012.
Días atrás, los Jets aumentaron a 720 millones de dólares su oferta por el terreno sobre el cual se construiría el estadio. La Autoridad Metropolitana del Transporte, propietaria de ese terreno --utilizado actualmente como playa de maniobras del ferrocarril-- elegirá entre tres postores el 31 de marzo.
Existe una fuerte oposición al proyecto por parte de grupos comunitarios que preguntan por qué la ciudad no otorga contratos laborales a policías, bomberos y docentes, pero está dispuesta a contribuir 500 millones de dólares para un estadio.
El municipio y el estado son partidarios del proyecto.