Los Patriotas demostraron una vez más por que son serios contendientes a ganar el Super Bowl por tercer año consecutivo, al vencer 30- 20 a los Raiders en el partido inaugural de la temporada 2005. El equipo de Bill Belichick sufrió en los primeros minutos, pero con el paso de los minutos fue tomando ritmo y enseñó una gran concentración y disciplina, cosa que le hicieron mucha falta a los ‘Malosos’.
Es cierto que los Raiders tuvieron a un gran rival en su primer partido de la temporada, pero la escuadra dirigida por Norv Turner perdió por ser un equipo indisciplinado. La primera serie del equipo negro y plata fue arrolladora, pero después fueron presa de sus propios errores.
Con el marcador 17-14 a favor de los locales, Sebastian Janikowski falló un fácil gol de campo que hubiera empatado el partido a 17 y las cosas se hubieran presentado diferentes para Oakland en el partido. Es raro que el pateador polaco falle de esa distancia, pero el problema con él es su gran irregularidad.
Los Raiders terminaron el partido con 14 castigos, algo que no ha podido cambiar ningún entrenador. El único que pudo mejorar en este departamento fue Jon Gruden, pero en todas las transmisiones, de cualquier cadena, se escucha el comentario: ‘Como es una costumbre, los Raiders fueron líderes en castigos la temporada pasada’.
Una cosa es jugar rudo, como lo hacía la defensiva negra y plata de Jack Tatum, y ser castigado, pero otra muy diferente es cometer errores tontos y regalar yardas. El coach Joe Avezzano debe poner mucha atención en los equipos especiales, que siguen como una de las mayores debilidades de los Raiders.
Cuando todos esperaban que la ofensiva anotara muchos puntos, el equipo californiano tuvo algunos problemas para mover el ovoide y la línea ofensiva no pudo darle a Kerry Collins la protección que necesitaba y ahí surgieron los problemas.
LaMont Jordan tuvo un buen partido, pero a la mitad del tercer cuarto tuvo que estar mucho tiempo en la banca por cansancio, algo que afectó al ataque. Randy Moss tuvo un buen debut con cinco recepciones para 130 yardas y una anotación, sin embargo, en algunas jugadas se vio sin interés de dar el máximo.
La defensiva fue la que sorprendió a todos y al término de la primera mitad sólo había permitido siete yardas por carrera, pero el partido se inclinó a favor de los Patriotas por el pésimo nivel de la defensiva secundaria de Oakland. El novato Stanford Routt tuvo algunas buenas coberturas, pero Tom Brady se cansó de quemarlo en cada oportunidad que tuvo.
El apoyador novato Kirk Morrison fue de los mejores elementos del equipo negro y plata, junto a los cuatro frontales. Algo que debe preocupar a Norv Turner es la falta de presión al mariscal de campo rival, ayer no pudieron detener atrás en ninguna ocasión a Brady.
El partido de ayer fue un claro ejemplo de que los ‘Pats’ saben atacar perfectamente el punto débil de cada escuadra cuando es necesario. En la final de la AFC del año pasado lo mismo pasó con los Acereros, Dillon fue bien controlado pero los esquineros de Pittsburgh fueron destrozados por Brady y compañía.
Es el primer partido y es muy difícil calificar a un equipo por un solo juego, pero los Patriotas mostraron que están listos para pelear para su tercer campeonato, mientras que los Raiders deben evitar los errores de siempre, que en los dos últimos años los han dejado fuera de la postemporada.