MIAMI, Estados Unidos, sep. 12, 2005.- La NFL anunció que debido a los destrozos causados por el huracán Katrina, los Santos de Nueva Orleáns jugarán cuatro de sus últimos cinco juegos como locales en el estadio Tiger de la Universidad de Louisiana en Baton Rouge. La serie inicia con el juego ante los Delfines de Miami el próximo 30 de octubre, lo que marcará el retorno a esa ciudad del entrenador del equipo de Florida, Nick Saban, quien entrenó a la Universidad Estatal de Louisiana (LSU) cinco años antes de aceptar el trabajo en Miami.
También representará un regreso para los ex alumnos de LSU y hoy jugadores de Delfines, el profundo Travis Daniels y el pateador Donnie Jones. El corredor Travis Minor es además nativo de Baton Rouge.
"Lo primero es continuar dando prioridad a las necesidades de la región y en segundo lugar programar los juegos de los Santos con sentido común de acuerdo a las circunstancias", dijo el comisionado de la NFl, Paul Tagliabue, en una declaración.
Los otros tres partidos que jugarán los Santos como locales se realizarán en el Alamodome de San Antonio, Texas. El estadio de los Santos, el Superdomo de Nuevo Orleáns, sirvió como refugio a miles de desplazados por el paso de Katrina, pero también resultó dañado por el huracán.
En la jornada inaugural del domingo los Santos se olvidaron de dos semanas de muerte y desolación en su ciudad natal por el huracán Katrina, al vencer en un emocionante final 23-20 a los Panteras de Carolina.