Un domingo para recordar



por: Ricardo Ventura
Fuente: Televisa Deportes




La NFL visitó México para un partido de temporada regular, mientras que la selección Sub 17 se coronó en el Mundial






CIUDAD DE MÉXICO, México, oct. 3, 2005.- Este domingo 2 de octubre no fue un domingo cualquiera para México, ya que la NFL realizó el primer partido de temporada regular en el Estadio Azteca y la selección de futbol Sub 17 se encontraba en la final del Mundial juvenil.

Era un día soñado para muchos aficionados en nuestro país, ya que ambas eran posibilidades que se veían muy lejanas hace algunos años y ahora se presentaban en el mismo día.

La actividad en el 'Coloso de Santa Úrsula' inició desde muy temprano con diferentes atracciones para los asistentes al partido de la NFL, incluyendo juegos, promociones y los clásicos puestos de comida, que incluían tacos, pambazos y demás.

La mayoría de los aficionados que poco a poco iban llenando la explanada del inmueble de Tlalpan vestían su mejores uniformes para la ocasión. A pesar de que no era un partido entre Acereros y Vaqueros, los jerseys de Ben Roethlisberger, Jerome Bettis, Emmitt Smith y Troy Aikman eran los más populares.

Tal y como se esperaba la afición mexicana abarrotó las tribunas del Azteca y se impuso una nueva marca de asistencia para un partido de temporada regular de la NFL. El número oficial de asistentes fue de 103 mil 467 fanáticos al deporte de las tackleadas.

Previo al encuentro, Michael Bidwill, dueño de los Cardenales de Arizona, dijo que era una noche especial para México por este encuentro y por el partido ante Brasil, por lo que mostró una camiseta de la selección nacional y dijo que le deseaba mucha suerte. A final de cuentas el directivo tuvo voz de profeta para su equipo y el Tricolor.

Los minutos pasaban poco a poco y de repente una fuerte exclamación dentro del Estadio se dejó escuchar, y es que en las pantallas gigantes del estadio Azteca se mostraba el marcador 0-0 de la final del Mundial Sub 17. Los gritos de 'México, México' no se hicieron esperar en apoyo a los 'niños'.

Antes de que se iniciaran las actividades previas al juego, la pantalla del Azteca volvió a iluminarse con el marcador de la final, sólo que en esta ocasión México ya contaba con dos goles de ventaja al medio tiempo, algo que ocasionó que el público en las tribunas estallara en júbilo.

La cantante Edith Márquez fue la encargada de entonar el himno nacional, sin embargo, no podía ocultar su nerviosismo y se equivocó en una pequeña parte de la letra, uniéndose al 'selecto' grupo de artistas que se equivocan o no recuerdan la estructura, para su suerte, los asistentes no le reclamaron su falla con chiflidos.

Ya con la gente muy emocionada, los 49´s fueron presentados y la gente los recibió con una gran ovación, pero los Cardenales tenían una sorpresa para su arribo al terreno de juego. Bajo el casco inflable donde se encontraban, salió corriendo el profundo Robert Griffith con una bandera de México en la mano, algo que levantó a los fanáticos de su lugar para gritar y aplaudir.

Las emociones no se hicieron esperar y en la segunda jugada del partido los 49´s tomaron la ventaja tras recuperar un balón suelto de Josh McCown. Arizona intentó reaccionar, pero otro balón suelto puso los cartones 14-0 ante el festejo de los seguidores de los gambusinos.

Se ha vuelto una costumbre en partidos jugados en México, y esta vez no fue la excepción, que la primera llamada de los oficiales se haga en español. Así, Ed Hoculey dijo en lengua azteca: 'falta personal número 75 ofensiva', lo que hizo que muchos le reconocieran el esfuerzo con un aplauso.

Esos fueron los únicos 14 puntos de la noche para la escuadra de Mike Nolan, ya que después el pateador Neil Rackers y el mariscal de campo McCown se encargaron de robarse el espectáculo. Rackers conectó seis goles de campo, mientras que McCown finalizó con 385 yardas y dos touchdowns.

Antes del final de la primera mitad, las pantallas del Azteca volvieron cambiar la imagen para mostrar el resultado de México. Pocos segundos pasaron para que los aficionados se dieran cuenta del histórico resultado, México había vencido 3-0 a Brasil en la final del Mundial Sub 17.

Los aplausos, chifilidos y el sonar de las cornetas no se hicieron esperar, inclusive el sonido local hizo el anuncio de que México era el nuevo campeón del mundo Sub 17. Las porristas de los 49´s se olvidaron por un momento del emparrillado y movieron sus pompones al ritmo del grito de :¡México, México!.

Hacia el final del partido, los aficionados cambiaron de bando y la mayoría apoyaba a los Cardenales, lo que al principio eran abucheos y chiflidos ahora se había convertido en aplausos y gritos de apoyo para los 'Pájaros Rojos'. El defensivo Bertrand Berry ondeaba una bandera de México atrás de la banca de Arizona para agradecer el apoyo del público.

La última gran ovación del estadio fue cuando los jugadores de Cardenales ondeaban la bandera mexicana para animar y agradecer a los fans, que aunque al principio les daban la espalda, hacia el final del encuentro se les entregaron y los animaron para llevarse el triunfo. Sin duda los de Arizona además del juego, ganaron algunos aficionados mexicanos.

Cerca de las 11 de la noche, la fiesta en el Azteca concluía, mientras que el Ángel de la Independencia vivía su mejor momento por el triunfo en Perú. A la salida del partido, muchos aficionados estaban decididos a unirse a la celebración y concluir con broche de oro un gran día.

Dos acontecimientos históricos se conjuntaron, uno tan extraordinario como el otro, y ambos para deleite del aficionado mexicano, que sin duda fue el gran ganador de este domingo.

Lo que era un sueño para muchos este domingo 2 de octubre se cumplió, y sin duda será un día que tardará muchos años en borrarse, ya que los ojos del mundo deportivo estuvieron sobre México, que tuvo el primer partido de NFL fuera de Estados Unidos, y la selección Sub 17 se coronó en el Mundial ante Brasil.

¡Felicidades México!


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