FILADELFIA, Estados Unidos, ene. 10, 2005.- El polémico receptor de las Águilas de Filadelfia, Terrell Owens, recibió permiso del equipo para entablar negociaciones con otras franquicias, pese a que aún le restan cinco años al contrato por siete que firmó con el cuadro ‘alado’. El agente de Owens, Drew Rosenhaus, fue autorizado por el equipo para tratar de colocar a su cliente en alguna otra escuadra, luego de los problemas que el jugador ha tenido con la directiva, el staff de entrenadores e incluso con sus compañeros.
Sin embargo, estos mismos enfrentamientos y la extensión del acuerdo de Owens con Filadelfia serían un grave obstáculo para que algún otro equipo estuviera dispuesto a asumir el compromiso de contratarlo.
Owens, egresado de la Universidad de Chatanooga, firmó en 2004 un contrato por siete años y 48.97 millones de dólares, al cual todavía le restan cinco; si algún otro equipo quisiera aceptar el riesgo de firmarlo, debería asumir dicho faltante.
La próxima temporada, el jugador debería recibir, según el acuerdo, un pago de 770 mil dólares; en 2007 serían 5.5 millones de billetes verdes, en 2008 6.5 millones, 7.5 millones en 2009 y 8.5 millones en 2010.
Pese a las cifras, Owens buscaba un incremento de salario tras la temporada 2004-2005, su primera con el equipo, en la que atrapó 77 pases para mil 200 yardas y 14 touchdowns, que fueron clave para que Águilas disputara un Súper Tazón por primera vez en su historia, aunque perdió con Patriotas de Nueva Inglaterra.
Además, el receptor es bien conocido por los constantes enfrentamientos con sus compañeros de equipo, los cuales lo llevaron a salir de 49's de San Francisco y a ser suspendido por Filadelfia a la mitad de la recién terminada campaña de la NFL.
Owens fue suspendido el 5 de noviembre pasado luego de una nueva andanada de críticas contra el pasador Donovan McNabb y contra la organización, a la que calificó de "sin clase", y tras pelear con su coequipero Hugh Douglas, quien había aceptado mediar entre el jugador y el equipo.
Terrell fue suspendido por cuatro partidos y, más tarde, fue desactivado del roster, sanciones que fueron ratificadas en noviembre pasado por el juez Richard Bloch en un arbitraje.