INDIANÁPOLIS, Estados Unidos, ene. 15, 2006.- En un final de película los Acereros de Pittsburgh derrotaron 21-18 a los Potros de Indianápolis en los segundos finales, debido a que el pateador Mike Vanderjagt falló intento de 46 yardas que pudo haber enviado el Juego Divisional a tiempo extra. Una defensiva inspirada cortó de tajo con las aspiraciones de Indianápolis por llegar al Súper Tazón XL, pues esta tarde los Acereros de Pittsburgh fueron superiores y de esta forma disputarán la Final de la Conferencia Americana el próximo domingo ante los Broncos de Denver.
La defensiva de los Acereros presionó durante todo el partido a Manning, lo capturaron atrás en tres ocasiones y lo mantuvieron mucho tiempo fuera del terreno de juego, para que de esta forma Pittsburgh derrotara por quinta ocasión en playoffs a los Potros.
Sin una actuación fuera de lo normal Ben Roethlisberger llevó a su equipo a la victoria y con ello disputarán la Final de Conferencia en el Invesco Field donde se medirán con los locales Broncos de Denver el próximo fin de semana.
Roethlisberger completó 14 pases de 23 envíos, para 197 yardas, conectó dos envíos para touchdown y sufrió una intercepción para vencer a Manning en el duelo de mariscales de campo, pues el quarterback de los Potros hizo buenos 22 pases de 38 intentos para 290 yardas y una anotación.
Otra vez el juego importante le queda grande a Peyton Manning, quien durante la primera mitad no pudo mover a su equipo, al cual le pesó el haber descansado un mes, tras haber conseguido su boleto a postemporada muy temprano en la temporada.
Contrario a su estilo de juego Pittsburgh arrancó de manera explosiva lanzando pases, esto confundió a la defensiva de Indianápolis de tal forma que Roethlisberger los quemó con pase de touchdown de seis yardas para Antwaan Randle, con el se pusieron al frente 0-7.
Nuevamente el brazo de Big Ben hizo explosión con riflazo de siete yardas para anotación con su ala cerrada Heath Miller, y con ello provocaron un silencio sepulcral en el RCA Dome, pues los seguidores de Indianápolis no daban crédito a lo que pasaba en el partido.
La defensiva de Pittsburgh borró del emparrillado al temible ataque comandado por Peyton Manning y compañía, el cual lució oxidado debido al mes de inactividad que tuvieron por haber conseguido prematuramente su pase a playoffs.
Cuando parecía que la ofensiva de los Potros no tenían por donde hacer daño, mostraron todo lo contrario en una larga serie en la que arrastraron a la defensa rival 98 yardas y consumieron más de nueve minutos para conseguir los primeros puntos a su favor con gol de campo de 20 yardas de Mike Vanderjagt.
En el tercer cuarto los Acereros continuaron con su dominio e hicieron que los aficionados que se dieron cita para ver a sus Potros enmudecieran con corrida de una yarda por parte de Jerome Bettis, para cruzar las diagonales lanzándose por el aire para conseguir el touchdown.
Manning no se dio por vencido y se la jugó en cuarta y dos en su propia yarda 40; consiguió el primero y diez para mantener la serie ofensiva viva y dos jugadas más tarde conectó envío con Dallas Clark, quien se escapó 49 yardas hasta las diagonales para acercarlos en el marcador.
Con el marcador a su favor 10-21, y con 14 minutos por jugarse en el último cuarto los Acereros tomaron el ovoide para mover las cadenas por tierra y parecía que liquidaban las acciones.
Pero en cuarta y dos, no pudieron conseguir el primero y diez que hubiera acabado con los Potros, y con ello el conjunto de Tony Dungy resucitó gracias a una polémica decisión arbitral, la cual no dio por buena una intercepción de Troy Polamalu.
Con cuatro minutos por jugarse los Potros se acercaron peligrosamente cuando Edgerrin James cruzó la línea de anotación en acarreo de tres yardas y con la conversión de dos puntos que hizo buena Reggie Wayne, tras pase de Manning el juego se ponía dramáticamente 18-21.
Un milagro le dio nueva vida a Indianápolis, pues Jerome Bettis soltó el ovoide en la yarda dos de sus rivales, los Potros recuperaron el balón y con un minuto por jugarse llegaron hasta territorio de Pittsburgh.
De manera increíble Dungy se quedó con sus tres tiempos fuera en la bolsa, fue por la anotación, no la consiguió y lo pagó caro, pues Vanderjagt falló intento de 46 yardas que pudo haber enviado el juego a tiempo extra.
Lo inimaginable sucedió, la máquina de hacer puntos de Indianápolis fue fundida por los pupilos de Bill Cowher, quienes gracias a un extraordinario plan de juego acabaron con el sueño de Tony Dungy, quien nuevamente se quedó varado en la orilla del camino hacia el Súper Tazón.