CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 23, 2006.- La ciudad del acero, Pittsburgh, ya prepara la fundición de su quinto anillo de Súper Tazón, después de una larga espera de 27 años sin título, los Acereros llegan al "gran juego" en busca de recuperar lo que les perteneció en la década de los 70: El Trofeo Vince Lombardi. Cuando Art Rooney compró por dos mil 500 dólares la franquicia de Pittsburgh en 1933, inició la leyenda del equipo que dominó la NFL en la década de los 70 tras largos años de frustración para sus seguidores, y se convirtieron en una de las dinastías más grandes en la historia de la liga.
Pittsburgh ha recibido enormes alegrías con los Acereros, y todo comenzó el 12 de enero de 1975, cuando el conjunto dirigido por Chuck Noll enfrentaba en el Súper Tazón IX a los favoritos Vikingos de Minnesota, y los venció 16-6 para el primer título en su historia.
Con base en un poderoso ataque terrestre lidereado por Franco Harris, Jugador Más Valioso de ese partido, y con una sólida defensiva que asfixió al quarterback Frank Tarkenton, los Acereros derrotaron a los Vikingos para sorpresa de todos.
A partir de ese momento la "Cortina de Acero" dominó a sus enemigos y en la siguiente temporada conquistaron el bicampeonato, tras derrotar 21-17 a los Vaqueros de Dallas en el primer episodio de una de las más grandes rivalidades en la historia de la NFL.
En 1979, Acereros y Vaqueros se volvieron a ver las caras en un juego por el título, un inspirado Terry Bradshaw quemó a la defensiva del "Juicio Final" para llevarse la victoria 35-31 en el Súper Tazón XIII, y con ello levantar por tercera ocasión el Trofeo Vince Lombardi.
Un año más tarde el Rose Bowl fue testigo de los "bombazos" de Bradshaw y las grandes recepciones de John Stallworth, así como del dominio de la "Cortina de Acero" sobre los Carneros de Los Ángeles en el Súper Tazón XVI.
Lo impensable se hizo realidad, nadie hasta ese momento había conseguido tal hazaña de ganar cuatro títulos en la que para muchos es la liga deportiva más competitiva en el mundo, con esto el título de dinastía le fue otorgado a los Acereros de Pittsburgh.
Ahora, un joven mariscal de campo en su segunda temporada, Ben Roehtlisberger, guió al conjunto de negro y oro al esperado juego, los aficionados nunca olvidarán al "divino calvo" (Terry Bradshaw), pero el número siete de los Acereros les ha devuelto la esperanza de ser campeones nuevamente.
La campaña anterior Roethlisberger sorprendió a la liga como el Novato Ofensivo del Año, desde que tomó los controles del equipo no perdió ningún juego de temporada regular, pero el sueño terminó en el Juego de Campeonato de la Conferencia Americana donde cayeron ante Nueva Inglaterra.
"Big Ben" consiguió la madurez necesaria para llevar a los Acereros a su sexto Súper Tazón, el quarterback de Pittsburgh calló muchas bocas al demostrar en estos playoffs que el ataque del conjunto negro y oro no es solamente terrestre.
Contrario al estilo ofensivo que predican los pupilos de Bill Cowher, Roethlisberger ha lanzado el ovoide de manera brillante para liquidar de esta forma a sus adversarios, y clavar la estocada final por tierra.
El alma de su defensiva es sin duda Troy Polamalu, hombre de tres años como profesional y con una velocidad impresionante que aparece en todas las jugadas, y que es capaz de desequilibrar un duelo con una de sus intervenciones.
Joe Green, Mel Blount, Jack Ham y el Jack "Conde Drácula" Lambert, son algunas de las figuras que forjaron una de las leyendas más grandes en la historia de este deporte, pues muchos intentaron derribar la "Cortina", pero nunca nadie lo pudo hacer.
Todo jugador sueña en retirarse como campeón, Jerome Bettis puede hacer que su deseo se vea realizado, el "autobús" es el líder corredor en la historia de los Acereros, opacando al legendario Franco Harris, y es ya el quinto mejor de todos los tiempos con 13 mil 662 yardas.
Ganar fue la tradición que legaron Chuck Noll y sus pupilos, los aficionados se acostumbraron a eso, ahora con la mejor defensiva de la liga y una ofensiva que sabe hacer daño por todos los sectores del emparrillado, el sueño de un quinto anillo se podría hacer realidad.