DETROIT, Estados Unidos, ene. 31, 2006.- Ben Roetlisberger se mostró confiado, supo salir de cualquier predicamento y mostró la soltura y el liderazgo de un John Elway o un Terry Bradshaw. Ahora sólo le falta mostrar en el Super Bowl, ante los Halcones Marinos de Seattle, la misma actitud que tuvo ante decenas de periodistas, que lo bombardearon con preguntas este martes. El mariscal de campo de los Acereros de Pittsburgh no mostró en absoluto estar nervioso, de cara a su debut en el Super Bowl. Se dio el lujo de hacer chistes y de dirigir comentarios elogiosos a los periodistas.
"Esto es lo mejor de todo. Hablar con ustedes", dijo Roethlisberger. "Cuando eres el quarterback, sabes que las cámaras apuntan hacia ti y que la gente quiere hablar contigo. Tienes que ser inteligente".
El lunes, los Acereros impidieron que Roethlisberger de 23 años hablara con la prensa, y no lo incluyeron en el grupo de seis jugadores que concedió entrevistas. Ello generó especulaciones de que al equipo le preocupara que su quarterback fuera abrumado o distraído por tanta atención que la prensa le ha dedicado.
Pero el martes, Roethlisberger mostró la misma seguridad que lo sacó adelante ante los Bengalíes, Potros y Broncos, en la postemporada de la Conferencia Americana.
El mariscal de campo se relajó ante el podio mientras los reporteros se arremolinaban en derredor suyo, en la cancha del Ford Field. Hizo intentos por mesarse las barbas que tan buena suerte le han traído y dijo que está ansioso por afeitarse "gane o pierda" en el Super Bowl.
Roethlisberger ha hecho amistad con varios quarterbacks legendarios de la NFL, incluido Dan Marino y Warren Moon, y suele seguir sus consejos.
Moon estaba el martes en el Ford Field y dio a Roethlisberger un abrazo caluroso y palabras de aliento.
Roethlisberger y Marino han hablado varias veces en esta semana.
"Me dijo que me mantuviera concentrado, que sentiría un vacío en el estómago y me pondría nervioso, y que tendría muchos sentimientos de ansiedad, pero que debía cerciorarme de mantener el control y no agotar mis mejores recursos desde el inicio", dijo Roethlisberger.