CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 1, 2005.- La última ocasión que los Acereros de Pittsburgh estuvieron en el Super Bowl fue hace 10 años, cuando perdieron 27-17 ante los Vaqueros de Dallas en la edición XXX. Larry Brown, esquinero de los Vaqueros, consiguió dos intercepciones en la segunda mitad para que Dallas anotara 14 puntos y así poder llevarse su tercer título en cuatro temporadas, ante la tristeza de todos los aficionados de los Acereros en Arizona.
Brown fue el Jugador Más Valioso de esta edición. Este duelo ha sido el primero que se da tres veces en la historia del "Súper Domingo"; los dos anteriores habían sido ganados por los Acereros (X y XIII).
La escuadra de Barry Switzer consiguió puntos en sus primeras tres posiciones, tomando así una ventaja de 13-0. Con seis segundos antes de finalizar la primera parte, Neil O´Donell conectó en las diagonales con Yancey Thigpen para mandar el partido al descanso con el marcador 13-7.
Cuando parecía que el equipo de Bill Cowher estaba listo para remontar, O´Donell fue interceptado y de ahí los Acereros recibieron 13 puntos, por medio de una recepción de Michael Irvin y una carrera de Emmitt Smith.
Pero Pittsburgh no bajó los brazos. Un gol de campo de Norm Johnson y una carrera para anotación de Bam Morris acercaron a los Acereros a tres puntos, (20-17). La defensiva detuvo a la ofensiva texana y obtuvo el balón de regreso con cuatro minutos por jugar, sin embargo, Brown volvió a interceptar a O´Donell y así enterró las esperanzas de Pittsburgh.
La "Cortina de Acero" dominó el juego terrestre del equipo de "la estrella solitaria" permitiéndole sólo 56 yardas. En la segunda mitad, Pittsburgh obtuvo 201 yardas totales por sólo 61 de los Vaqueros, pero nada evitó que se fueran de Phoenix con una derrota, que supo a revancha al conjunto texano.
Dallas se convirtió también el segundo equipo en ganar cinco veces el trofeo Lombardi y el primero en lograrlo bajo la dirección de tres diferentes entrenadores en jefe: Tom Landry (VI y XII), Jimmy Johnson (XXVII y XXVIII) y Switzer (XXX).
Del equipo que jugó en ese Super Bowl sólo queda un jugador en el roster actual de Pittsburgh, el esquinero Willie Williams, quien al principio de la temporada salió del equipo pero hace algunos meses regresó para ayudar a la defensiva secundaria del conjunto negro y amarillo.
Ese 28 de enero de 1996 aún está muy presente en la mente de Bill Cowher, pero tras 14 años al frente de este equipo no piensa desaprovechar una segunda oportunidad en el partido más importante de la NFL.