CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 6, 2006.- Muchas historias envolvían la edición 40 del Super Bowl, y el cuento de hadas de los Acereros de Pittsburgh tuvo un final feliz en Detroit, sin embargo, no fue fácil. Los Acereros se convirtieron en el primer equipo en ingresar a los playoffs como sexto sembrado y conquistar el Trofeo Lombardi. Con este triunfo, además, el equipo oro y negro se une a los 49´s y Vaqueros con cinco campeonatos de la NFL.
Tuvieron que pasar 26 años para que los aficionados de los Acereros pudieran festejar otro campeonato de la NFL, pero la espera valió la pena para muchos, especialmente para Hines Ward, Bill Cowher, Ben Roethlisberger y Jerome Bettis.
Una de las historias más escuchadas de la semana fue la del retiro de ‘El Camión’ en su estado natal, y sus compañeros se encargaron de que tuviera un final inolvidable. Bettis jugó 14 años en la NFL, y a pesar de que la noche del domingo no superó las 50 yardas, será la más importante de su carrera.
Seguramente en unos años veremos a Jerome Bettis en el Salón de la Fama, y será recordado por los aficionados de Pittsburgh como un jugador con un gran corazón y carisma, más que por ser el quinto en la lista de jugadores con más yardas por tierra en la historia.
Jeremy Stevens, el ala cerrada de Seattle, se tuvo que comer sus palabras y ver cómo la carrera de Bettis tenía un final feliz. Por su parte Joey Porter cumplió su promesa y en el terreno de juego castigó a Stevens, quien en la última jugada del partido quedó viendo las lámparas del Ford Field, tras el golpe del apoyador.
Hace 10 años, Cowher tuvo que dejar el estadio de Arizona con una gran decepción, ya que los Vaqueros lo vencieron en la edición XXX, pero en esta ocasión las cosas fueron muy diferentes.
Cowher, quien es el entrenador con mayor número de años seguidos al frente de un equipo actualmente en la NFL, no pudo contener las lágrimas al celebrar con su esposa y sus tres hijas. Ahora, a diferencia de hace 10 años, toda su familia estaba ahí para felicitarlo como un verdadero campeón y no sólo para consolarlo.
La gran pasión y continuidad de Cowher por fin fue recompensada con el mayor logro en la NFL, pero este domingo también el entrenador pagó la gran confianza que la familia Rooney y la directiva de los Acereros le han tenido, lo que es un ejemplo a seguir por muchas franquicias en este deporte.
Por su parte, el receptor Hines Ward, quien se une a Lynn Swann como los receptores MVP de los Acereros en el Super Bowl, dedicó la victoria a su mamá, al recordar que desde muy chico lo apoyó en todo momento, después de que su padre los abandonara cuando él tenía dos años.
Su madre, de origen coreano, tuvo que aprender inglés rápidamente para poder trabajar y mantener a Ward, quien esta noche dijo sentirse muy orgulloso de ser su hijo tras recibir el premio al Jugador Más Valioso.
Ward no tiene un contrato millonario como el de Terrell Owens u otros receptores, pero tiene algo más importante y que no se consigue en cualquier parte, lealtad por los colores de su equipo..
Otra historia que rondaba al equipo de la Cortina de Acero era la de Ben Roethlisberger, quien a pesar de tener una mala actuación pudo convertirse en el mariscal de campo más joven en la historia ganar el campeonato. Dan Marino, ex quarterback de Miami, cambiaría muchos de sus récords por el momento que esta noche vivió el Big Ben.
Este domingo fue una noche inolvidable para los jugadores y aficionados de Pittsburgh, que a pesar de que sufrieron por varios momentos durante el partido, vivieron un final feliz.