UNO PARA EL PULGAR Amigos, de regreso en la Ciudad de México luego de vivir una vez más la gran experiencia del Súper Tazón, quedan varias reflexiones sobre lo que vivimos en Detroit con el quinto título de los Acereros de Pittsburgh en su historia y como decían sus aficionados era el anillo que faltaba para el dedo pulgar.
De entrada a mi me encantaría saber como le hicieron los aficionados de los Acereros para prácticamente acaparar todos los boletos del Ford Field y es que como pocas veces en la historia de los Super Bowls los de negro y oro fueron inmensa mayoría en las tribunas.
En lo que se refiere a la sede, aunque los organizadores hicieron todo lo posible para que la gente se sintiera cómoda en Detroit, el frío no se lleva con el Super Tazón y obviamente el impacto económico no es tan fuerte como en sedes clásicas de la Florida o del sur de California.
Seguro que van a pasar muchos años para que el juego por el título de la NFL regrese a tierras heladas.
En relación al partido siguen las quejas de los Halcones Marinos con respecto a los árbitros e inclusive a su llegada a Seattle, el coach Mike Holmgren hizo alusión directa a ellos diciendo que no sabía que tendrían que enfrentarlos además de los Acereros, aunque desde mi punto de vista el factor fundamental en la derrota fue que no aprovecharon el momento del partido en el primer cuarto cuando Pittsburgh no aparecía y Seattle apenas consiguió 3 puntos.
En cuanto a la designación de Hines Ward como el jugador más valioso del partido me parece que fue muy acertada porque apareció en los momentos clave con aquella recepción que dejó el balón adentro de la yarda 5 y por supuesto la gran jugada del partido con su anotación a pase de Antwaan Randle El. En total fueron 5 recepciones para 123 yardas y un touchdown con casi 25 yardas por pase completo.
Los Acereros terminaron con la sequía de 26 años sin un campeonato y ahora sí se puede ubicar ya a Bill Cowher como uno de los grandes coaches de esta época y además confiando en un mariscal de campo como Ben Roethlisberger que antes de cumplir los 24 años se convierte en el quarterback más joven en la historia en ganar el Súper Tazón.
Felicidades a los miles de seguidores de los Acereros en México, después de una larga espera pueden por fin disfrutar de un título muy anhelado.
Gracias y un saludo a todos