NUEVA YORK, Estados Unidos, mar. 2, 2006.- Los propietarios de las franquicias de la NFL y el sindicato de jugadores entraron este jueves en un impase que coloca a cientos de jugadores, incluidos algunos grandes astros, en una situación muy incierta. "La situación es casi tan espantosa como puede ser", dijo el comisionado Paul Tagliabue después que los propietarios se reunieron durante 57 minutos para aceptar la recomendación del comité ejecutivo de su consejo de administración que rechazó la reciente propuesta sindical.
El rompimiento de las conversaciones deja intacto, por ahora, el tope salarial de 94,5 millones de dólares. Las dos partes habían mencionado la esperanza de elevar la cifra máxima de 2006 entre 10 y 15 millones de dólares.
Sin nuevos contactos, algunos equipos serían forzados a rescisiones generalizadas para beneficiarse del tope hacia la medianoche. Entre los jugadores en riesgo se encuentran algunas de las más grandes estrellas de la liga, como el mariscal de campo Steve McNair de Tennessee, quien ha exigido la renegociación de su contrato.
Y McNair podría ser sólo uno de los muchos jugadores que quedarían en esa situación mientras el sistema de agencia libre comienza el viernes.
En ausencia de un acuerdo, 2006 será la última temporada con un límite máximo de salario. El contracto actual prevé que 2007 sea un año sin tope salarial.
El director ejecutivo de la Asociación de Jugadores de la NFL, Gene Upshaw, quien espera que los propietarios den el próximo paso, consideró improbable una pronta reanudación de las negociaciones, aunque algunas autoridades de la liga anticiparon que cualquier cosa puede suceder.
Pero las dos partes permanecen distantes. Según Upshaw, el sindicato desea un poco más del 60 por ciento de los ingresos totales de la liga, mientras los propietarios ofrecen el 56,2 por ciento.
NFL extiende plazo para agentes libres
NUEVA YORK, Estados Unidos, mar. 2, 2006.- Unas horas después de que los dueños de los equipos de la NFL votaron para continuar su impasse con el sindicato de jugadores, la liga amplió en tres días su plazo para declararse agente libre, postergando lo que amenazaba con volverse una purga masiva de jugadores con contratos multimillonarios.
El vicepresidente de la liga Joe Browne anunció la medida el jueves por la tarde, siete horas antes de que venciera el plazo a media noche.
La votación de los propietarios después de una reunión de 57 minutos efectuada horas antes pareció acabar con 13 años de paz laboral entre la liga y su sindicato.
Browne no proporcionó más información sobre la postergación del plazo, que le da al sindicato 72 horas más para negociar una extensión contractual al acuerdo laboral, que podría añadir aproximadamente 10 millones de dólares al actual tope salarial de 94,5 millones de dólares. Muchos de los equipos pasaron el día esforzándose para ubicarse por debajo de esa cifra, y se esperaba que diversos astros fueran recortados de las alineaciones.
Ahora los jugadores podrán declararse agentes libres el viernes a las 12:01 de la madrugada (EST).
Esa medida posterga la posibilidad de que un grupo de jugadores encabezado por dos running backs se declaren agentes libres: Shaun Alexander de Seattle, el Jugador Más Valioso de la liga, y Edgerrin James de Indianápolis. Si otros jugadores fueran despedidos debido al tope salarial y entraran al mercado, los agentes libres hallarían menos compradores y menos dinero disponible.
La extensión se produjo siete horas después de que el comisionado Paul Tagliabue anunció que "la situación es casi tan espantosa como puede ser". Un manto de incertidumbre se extendió sobre la liga mientras los gerentes generales pasaban apuros para no superar el tope salarial, y los agentes intentaban dilucidar cómo venderle a los clientes en un mercado con menos dinero y una potencial saturación de jugadores.
En ausencia de un acuerdo, 2006 será la última temporada con un límite máximo de salario. El contracto actual prevé que 2007 sea un año sin tope salarial.
El director ejecutivo de la Asociación de Jugadores de la NFL, Gene Upshaw, quien espera que los propietarios den el próximo paso, consideró improbable una pronta reanudación de las negociaciones, aunque algunas autoridades de la liga anticiparon que cualquier cosa puede suceder.
Pero las dos partes permanecen distantes. Según Upshaw, el sindicato desea que el 60 por ciento de los ingresos totales de la liga sea para los jugadores, mientras que los propietarios ofrecen el 56,2 por ciento.