CIUDAD DE MÉXICO, México, mar. 8, 2006.- El mariscal de campo Daunte Culpepper solicitó este miércoles a los Vikingos de Minnesota que lo cambiaran de equipo o lo dejaran en libertad. El quarterback preguntó a la directiva del conjunto púrpura si podía establecer pláticas con algunos equipos interesados en sus servicios, sin embargo, su petición no fue aceptada. Culpepper dijo en un comunicado que en caso de no ser cambiado pedía que anularan su contrato lo antes posible.
En las últimas semanas el dueño de los Vikingos, Zygi Wolf, dijo que le pagarían un bono de seis millones de dólares a Culpepper, algo que hizo pensar a todos que el mariscal de campo se mantendría como titular en los controles de la ofensiva púrpura.
Las declaraciones de Culpepper fueron después de que el jugador recibiera un mensaje por parte del equipo. La situación del mariscal de campo en la escuadra han estado en duda desde la famosa fiesta en bote en la que se vieron involucrados varios jugadores de los Vikingos.
Otro factor en contra del jugador, es que se mantiene recuperándose de una operación en la rodilla derecha, ya que la temporada pasada sufrió una ruptura de tres ligamentos. Antes de lesionarse, Culpepper tuvo uno de sus peores inicios de campaña en su carrera, al ser interceptado en 12 ocasiones en los primeros siete encuentros.
Varios medios de comunicación de la unión americana han insistido en que Minnesota tratará de cambiar a Culpepper, pero con el retraso de la agencia libre todo se mantiene en secreto.
Entre los posibles equipos interesados en sus servicios se encuentran los Delfines y Raiders, donde se uniría con el receptor Randy Moss.