KANSAS CITY, Estados Unidos, jul. 10, 2006.- Los campamentos de entrenamiento en la NFL están por iniciar, pero en algunos equipos la ausencia de jugadores estelares para la próxima temporada está en duda, como es el caso del corredor Priest Holmes con los Jefes de Kansas City. Holmes aún se recupera de una grave lesión que sufrió en el cuello en un contacto directo al casco el año pasado durante un partido ante los Cargadores de San Diego, por la cual ha estado fuera de acción ocho meses.
El contrato del "Reverendo" aún tiene cuatro años de vigencia para jugar con los Jefes, pero ahora la pregunta es si el tres veces llamado al Tazón de los Profesionales estará de regreso en los emparrillados.
Kansas City tiene un sólido ataque terrestre, pues con la lesión de Holmes apareció Larry Johnson, corredor que pudo cargar con el peso del juego por tierra del equipo que ahora dirige Herman Edwards, prueba de ello fueron las mil 750 yardas y 20 touchdowns que registró la campaña pasada.
Además el egresado de la Universidad de Penn State corrió nueve juegos consecutivos para más de 100 yardas, incluyendo cuatro en los que superó las 140.
El head coach Herman Edwards ya habló con la primera ronda del Draft 2003 para decirle que a partir de los campamentos de entrenamiento el se desempeñará como el corredor titular del equipo.
Con esto el regreso de Holmes al equipo es cada vez más difícil, pues el conjunto de Kansas City está en arreglos para firmar al corredor Michael Bennett, pensando en tener alguien detrás de Johnson en caso de alguna lesión.
La edad es otro de los problemas que juegan en contra de Holmes, pues con 10 temporadas como profesional y la lesión que lo marginó de los campos de juego se ha especulado de que su retiro está cerca.
El ex jugador de los Cuernos Largos de Texas llegó a la NFL en el año 1997, para vestir el jersey de los Cuervos de Baltimore, equipo por el cual pasó sin pena ni gloria.
Pero en el 2001, Dick Vermiel lo trajo a Kansas City donde se convirtió en uno de los mejores en su posición en toda la NFL y en el 2003 tuvo una de sus mejores temporadas al correr para mil 420 yardas e impuso una marca de la liga al conseguir 27 touchdowns por la vía terrestre.