NUEVA ORLEÁNS, Estados Unidos, sep. 25, 2006.- Inspirado por el impresionante apoyo de su afición, Santos de Nueva Orleáns derrotó categóricamente a Halcones de Atlanta 23-7, para apoderarse del liderato de la División Sur de la Conferencia Nacional. La reapertura del Superdome, que tuvo que ser renovado tras los desastres que causó el huracán Katrina el año pasado, fue simplemente perfecta, pues los Santos le dieron la satisfacción a su fiel afición de verlos mantener el invicto y vencer a Halcones, sus rivales de división.
Los pupilos de Sean Payton hicieron una labor perfecta, a la ofensiva Drew Brees tuvo una noche tranquila gracias a la labor de sus frontales, quienes abrieron grandes huecos y, principalmente, le dieron una protección total.
La defensiva detuvo al mejor ataque terrestre de la liga, de modo que el pasador Michael Vick nunca pudo hacer sus espectaculares escapadas y Warrick Dunn no tuvo ninguna posibilidad de encontrar un hueco para poder devorar yardas.
Aunado a todo esto, los equipos especiales bloquearon dos patadas, una de ellas de despeje que fue recuperada en la zona de anotación de Atlanta y la otra un intento de gol de campo de 27 yardas de Morten Andersen.
Precisamente así comenzó el encuentro: con los equipos especiales de Nueva Orleáns bloqueando patada de Micahel Koenen, cuando Steve Gleason se filtró por el centro de la línea para volar y atajar la patada.
Enseguida apareció Steve Gleason para recuperar el ovoide dentro de las diagonales ante la algarabía de los aficionados que abarrotaron el Superdome.
En la primer serie ofensiva de Atlanta el veterano de mil batallas Morten Andersen acercó a los Halcones en la pizarra al conectar gol de campo de 26 yardas para el 7-3, cuando apenas se habían jugado cinco minutos del primer cuarto en la reapertura del Superdome.
La explosiva ofensiva de Santos, comandada por Drew Brees, provocó que el Superdome hiciera erupción cuando consiguieron su segundo touchdown, en una espectacular doble reversible que culminó Davery Henderson en acarreo de 11 yardas para ingresar a las diagonales.
Cuando quedaban 6:44 por jugarse en la primera mitad, John Carney sumó tres puntos más a la causa de Nueva Orleáns, al conectar gol de campo de 37 yardas, que les dio una buena ventaja ante unos Halcones de Atlanta que no podían detener la variada ofensiva del equipo rival.
El coach John Bonamego ha hecho un excelente trabajo con los equipos especiales de los Santos, ya que por segunda ocasión en la noche bloquearon una patada, en esta ocasión intento de gol de campo del danés Morten Andersen de 27 yardas, luego que Josh Bullocks apareció como saeta para dejar con las manos vacías a los Halcones.
Todo le salió bien a Nueva Orleáns en la primera mitad, pues ya con el reloj en cero, John Carney hizo bueno gol de campo de 51 yardas para mandar a su equipo al descanso con la ventaja a su favor 20-3 ante la alegría de sus aficionados, que festejaron cada una de las jugadas de los Santos.
Al regreso de los vestidores, el conjunto de la flor de lis continuó su dominio, su línea ofensiva hizo una labor impecable y esto le permitió a Brees tener el tiempo necesario para localizar a sus receptores hasta llegar a la zona roja rival.
Con primero y gol en la yarda dos de Atlanta, los Halcones bajaron la cortina y detuvieron a Reggie Bush, quien buscaba su primer touchdown en la NFL después de ser elegido en la primera ronda del Draft Colegial, por lo que tuvo que venir Carney para hacer bueno gol de campo de 20 yardas.
Drew Brees conectó 20 pases de 28 intentos para 191 yardas sin anotación, Duce McCallister sumó 81 yardas en 19 acarreos sin anotación; mientras la defensiva de Nueva Orleáns capturó en cinco ocasiones al elusivo Michael Vick.
Vick vivió una presión extenuante en la noche y sólo pudo concretar 12 pases de 31 intentos para 137 yardas sin touchdown, mientras Warrick Dunn apenas pudo sumar 44 yardas en 13 acarreos.