MIAMI, Estados Unidos, ene. 29, 2007.- Rex Grossman dejó que se le resbalaran las críticas, no hizo caso a las demandas de que lo dejaran en la banca y se dedicó a dar lo mejor de sí para llevar a los Osos de Chicago al Super Bowl. "Cuando fui elegido, una de las primeras cosas que la gente me decía era que el quarterback suplente era el jugador más popular de la ciudad", dijo Grossman este lunes.
A pesar de su actuación inconstante, excelente a veces y deprimente en otras, Grossman y los Osos ganaron 15 juegos y la oportunidad de enfrentar el domingo a los Potros de Indianápolis. Y ahí se le presenta la posibilidad de ser el centro de atención, jugando la misma posición que Peyton Manning.
"En mi primera temporada completa tuve unos 12 juegos, incluyendo los playoffs, de los que estoy muy orgulloso. Y unos seis, cinco o seis, de los que realmente no lo estoy. Fueron malos", dijo Grossman.
"Necesito trabajar sobre esos seis juegos, pero estoy feliz por donde me encuentro ahora. Estoy en el Super Bowl. Tuve 12 excelentes encuentros y todavía siento que tuve una buena temporada".
El punto más bajo para Grossman en la temporada fue en el encuentro final, ante los Empacadores, donde se le calificó como quarterback con 0,0 y tuvo que admitir, luego de la derrota por 26-7, que no se preparó tanto como debió.
Se recuperó lo suficiente como para completar 282 yardas en pases en la victoria sobre Seattle en el primer juego de playoffs de los Osos. Y también dio se esforzó al máximo en el campeonato de la Conferencia Nacional ante los Santos, completando cuatro pases consecutivos durante una ofensiva crucial en la segunda mitad del encuentro, para darle a los Osos su primer boleto al Super Bowl en 21 años.
Grossman fue reconocido como el mejor jugador ofensivo de la Conferencia Nacional para septiembre y los Osos parecían andar por el buen camino, al grado que muchos hablaban de que podría convertirse en el jugador más valioso de la temporada.
Pero en Arizona, en el sexto juego para los Osos, cuatro de los pases de Grossman fueron interceptados en un encuentro en el que Chicago venció apenas, por 24-23. Tuvo también inconsistencias en encuentros perdidos ante los Delfines y los Patriotas y otra mala actuación ante los Vikingos, siendo calificado con 1,3.
En medio de los abucheos en el estadio Soldier Field, y los crecientes pedidos de que fuera cambiado por Brian Griese, el entrenador de los Osos, Lovie Smith, mantuvo su confianza en Grossman.
"La mayor parte de ustedes disfrutan recordándole lo malo que es. Pero él no les hace caso y nosotros tampoco. Nos gusta cómo guía a nuestro equipo, para lo cual ha hecho un excelente trabajo", dijo Smith.