MIAMI, Estados Unidos, feb. 1, 2007.- En el último día para atender a
los medios de comunicación, previo al Súper Tazón XLI, Ron Rivera,
coordinador defensivo de los Osos de Chicago, desmintió que haya
tenido algún acercamiento con los Vaqueros de Dallas para ocupar el
cargo de entrenador en jefe.
Los ‘Monstruos del Midway’ realizaron su última conferencia de
prensa antes del decisivo juego por el título de la NFL en su hotel
de concentración, y ahí, el genio detrás de la defensiva número uno
de toda la liga, aseguró que en ningún momento ha tenido ninguna
plática con el conjunto texano.
"Es una mentira, hablé con mi esposa por teléfono y me dijo que
los Vaqueros han dicho que ya conversaron conmigo, pero es mentira,
en estos momentos yo estoy comprometido con los Osos, tengo un
contrato con ellos y nunca he hablado con nadie de Dallas".
El conjunto de la ‘estrella solitaria’ busca al hombre que ocupe
el lugar que dejó vacante Bill Parcells, quien se retiró del futbol
americano tras la amarga derrota que sufrió Dallas ante Seattle en el
juego de comodines con una jugada donde Tony Romo no pudo sujetar el
balón al momento de ejecutar el gol de campo que le hubiera dado el
pase a la siguiente fase.
Desde ese momento, los Vaqueros han barajado varios nombres para
reemplazar a Parcells, entre ellos Mike Singletary, quien fuera
compañero de Rivera cuando ambos jugaban como linebackers en los Osos
de Chicago que conquistaron el Súper Tazón XX.
En la conferencia, Ron Rivera también dio su punto de vista
sobre la dificultad de detener a Peyton Manning, quien suele cambiar
la jugada en la misma línea de golpeo al momento de descifrar la
formación defensiva que tiene en frente.
"A nosotros no nos importa lo que él haga en la línea de golpeo,
él se puede mover, dar instrucciones, y cambiar la jugada en el
último momento, pero nuestra defensiva tiene la facultad de sufrir
una metamorfosis en el último instante", destacó.
Rivera confía ciegamente en su defensiva y el estilo de juego
que desarrollan, pues a diferencia de otras, la defensa de los Osos
no manda cargas sobre el mariscal de campo con disparos de sus
esquineros, safetys o linebackers.
"Chicago practica un futbol físico, nuestras cargas las hacen
los cuatro frontales, para eso están ahí, la lucha hombre a hombre,
es lo que mejor sabemos hacer, por eso no creemos en los blitz o en
enviar a nuestro linebacker para que capture al quarterback".
El rostro del hijo prodigio de Buddy Ryan, quien creara la
famosa defensiva 46 con Chicago, denota absoluta tranquilidad y
seguridad, su filosofía del futbol americano se compara con la de su
homólogo Dick LeBau, coordinador defensivo de Pittsburgh, o Charlie
Weis, head coach de Notre Dame.
"Los jugadores han entendido muy bien nuestra manera de ver el
futbol, el juego es agresivo, pero enfocado hacia un fin, practicamos
todo el tiempo para que todos los jugadores terminen las jugadas, que
todos estén ahí y esto nos ha dado mucho resultado".
Precisamente ésta es una de las razones por la que Chicago es la
mejor defensiva en cuanto a balones recuperados, pues Ron Rivera
comentó que en sus estudios de video se dieron cuenta de porqué en
una temporada provocaron 25 balones sueltos, pero tan sólo
recuperaron nueve.
"Vimos que los jugadores no finalizaban las jugadas, por eso
nuestros rivales tenían la oportunidad de recuperar el balón después
de un fumble, ahora las cosas son diferentes, ahora todos luchan con
todo por estar ahí en el último momento y esto ha funcionado mucho
mejor".