NUEVA YORK, Estados Unidos, mayo, 25, 2007.- Los movimientos en la NFL continúan, las firmas de jugadores novatos van viento en popa, pero curiosamente existen tres veteranos, figuras indiscutibles en sus equipos y en la liga que desean por todos los medios emigrar hacia nuevos horizontes. Las relaciones han llegado a tal grado, que incluso los comentarios en contra de sus actuales equipos van desde el simple deseo de partir, hasta nunca más volver a jugar con el conjunto al que en un momento defendían hasta la muerte.
Alan Faneca, es un pilar en la línea ofensiva de los Acereros, y considerado como uno de los mejores guardias de la NFL, el veterano de 10 temporadas se encuentra deseoso de poder salir de Pittsburgh donde ha estado desde la temporada de 1998 cuando fue reclutado de la Universidad Estatal de Louisiana.
Faneca fue parte fundamental para que el conjunto negro y amarillo conquistara su quinto anillo de Súper Tazón, pues durante la temporada regular la protección que brindó a su mariscal de campo Ben Roethlisberger permitió que el equipo llegara hasta la ciudad de Detroit para vencer en el "gran juego" a los Halcones Marinos de Seattle.
El romance entre el jugador de 30 años y los Acereros parece estar cerca de llegar a su fin, pero seguramente hay en estos momentos más de un equipo interesado en poder tener entre sus filas al experimentado guardia ofensivo.
Lance Briggs, apoyador estelar en la defensiva de los Osos de Chicago, fue parte importante para que los nuevos "Monstruos del Midway" volvieran al Súper Tazón después de 21 años de ausencia, pero un ofrecimiento que no fue de su agrado acabó con una relación que parecía perdurar por mucho tiempo.
Las pretensiones del jugador eran que el equipo lo firmara por un contrato multianual, situación que no llegó pues Chicago extendió por un año más el contrato con Briggs.
Esta fue la "gota que derramó el vaso", pues a pesar de que la suma ofrecida por los Osos estaba dentro de las cinco mejores de la liga para un jugador de su posición, el linebacker decidió explotar en contra de su equipo al cual no desea regresar nunca.
Ahora los rumores que colocan a Briggs en Filadelfia a cambio del mariscal de campo Donovan McNabb son fuertes, pero algunos, entre ellos el entrenador en jefe de Chicago, Lovie Smith, confían en que el jugador se presente de un momento a otro en los campos de entrenamiento.
Durante las últimas nueve temporadas los aires de la NFL han visto los constantes bombardeos de Trent Green, uno de los máximos ganadores de yardas de la liga en este tiempo.
Los Jefes de Kansas City han tenido el privilegio de tenerlo en los controles de su ofensiva, la cual se convirtió en una de las más peligrosas desde su llegada en 2001.
Pero las 21 mil 459 yardas y 134 pases de anotación con el equipo, parecen haber quedado atrás desde el momento en que la directiva de la "tribu" inició conversaciones para transferir al jugador a Miami a cambio de selecciones colegiales.
El negocio no se realizó entre Delfines y Jefes, pero ocasionó el deseo de salir del equipo por parte de Green, quien ahora aparece en el roster como el cuarto mariscal de campo.
El futuro de estas tres figuras es aún incierto, todos son rumores, pero difícilmente querrán permanecer en sus actuales equipos para la siguiente temporada, tal vez muy pronto los veamos vestidos con un nuevo jersey brillando como lo han hecho desde que llegaron a la liga.