VALENCIA, España, ene. 7, 2004.- El entrenador del Osasuna, Javier Aguirre, se mostró satisfecho tanto por el 2-2 conseguido en el estadio valencianista de Mestalla, como por la reacción de su equipo tras encajar el segundo tanto, si bien aseguró que dado el potencial del Valencia la eliminatoria sigue abierta. "Con el 2-0, a pesar de ser uno más, se veía muy complicado hacerle ocasiones al Valencia, pero el equipo se quitó la presión y se puso jugar al futbol y tuvo arrestos para remontar", indicó.
Pese al empate a dos goles, el técnico mexicano indicó: "la eliminatoria esta abierta y habrá que esperar a la próxima semana. Es mejor el 2-2 que ir con 2-0 en contra, pero no me fío del Valencia, es un rival fuerte como local o visitante".
Aguirre no quiso enjuiciar la labor del árbitro e insistió en que su equipo tras verse superado por el Valencia en la primera mitad, "donde los jugadores no estaban a gusto y parecían tener demasiado respeto al rival", despertó cuando más difícil lo tenía.
Por su parte, Rafa Benítez, entrenador del Valencia, señaló que ha acabado descontento con el partido. "Lo teníamos controlado con el 2-0, muy favorable, y al final debemos ir a Pamplona a hacer allí el doble de desgaste y esfuerzo".
El técnico valencianista no quiso ahondar en la labor arbitral, aunque comentó que si bien la primera amonestación de Curro Torres fue desmesurada, su jugador no debió de hacer ningún comentario al colegiado, ya que la expulsión de su defensa condicionó el desarrollo del encuentro.
"El partido se nos puso bien, cómodo, pero al quedarnos con diez estábamos obligados a hacer más gasto y ajustes. Ellos se han encontrado con el gol y con más fortuna", agregó.
Sobre el futuro de la eliminatoria, Benítez indicó: "cuando hay un partido por delante siempre está abierta, aunque ahora es más difícil porque estás obligado a ganar".