MOSCÚ, Rusia, feb. 24, 2004. - El Lokomotiv de Moscú ganó este martes por 2-1 en su casa ante el Mónaco, en un tenso partido de ida de los octavos de final de la Liga de Campeones de Europa disputado con nieve y temperaturas bajo cero, y en el que el ex delantero del Real Madrid Fernando Morientes marcó un valioso gol fuera de casa. El choque podría haber tenido un saldo mucho peor para el líder de la liga francesa, que se vio 2-0 abajo y completamente dominado por los locales cuando quedaban sólo 30 minutos de partido. Sin embargo, el jugador español volvió a meter a su equipo en la eliminatoria al aprovechar la única ocasión de gol del Mónaco y anotar así el quinto tanto de su cuenta particular en esta edición de la Liga de Campeones.
"Fue un partido muy duro y las condiciones meteorológicas eran muy difíciles", señaló tras el encuentro el defensa del Mónaco, Patrick Evra: "Un 2-1 no es un resultado negativo y el gol que marcamos podría ser muy importante. Ahora no podemos permitirnos que nos hagan un gol en el partido de vuelta, y tenemos que intentar ganar".
El centrocampista internacional ruso Marat Izmailov había abierto el marcador con un gran gol, a los 32 minutos del primer tiempo. Bajó la pelota con el pecho dentro del área, regateó con habilidad a dos defensas del Mónaco y remató a la parte alta de la portería, dando pocas opciones al arquero Flavio Roma.
Aunque el Mónaco tuvo más posesión del balón, los campeones del futbol ruso en 2002 aumentaron su ventaja y sus posibilidades en la eliminatoria a los 59 minutos. Serguei Gurenko remató a puerta tras un córner mal despejado, pero rebotó en un defensa del Mónaco y le quedó a Vladimir Maminov, que superó con tranquilidad a Roma con un derechazo raso.
El conjunto francés quedó entonces contra las cuerdas y en grave peligro de perder el control de la eliminatoria de octavos de final, pero liderado por Jerome Rothen, que luchó como un tigre en el centro del campo, logró un tanto crucial por medio de Morientes, que cabeceó al segundo palo tras una pugna por la pelota en la boca del gol.
En la primera mitad, el equipo ruso no dio señales de estar desentonado pese a que no jugaba un partido oficial desde hace tres meses, y en un primer momento presionó al Mónaco.
El internacional georgiano Mijail Ashvetia tuvo una oportunidad excepcional de abrir el marcador en el minuto 16, cuando una mala entrega con la cabeza por parte de un compañero no le llegó a Roma. Sin embargo, Ashvetia remató alto en el mano a mano con el arquero.
Poco a poco, el Mónaco se fue acomodando en el partido y comenzó a hacer un buen juego de toque, con el internacional francés Rothen y Edouard Cisse manejando el equipo desde el centro del campo.
Sin embargo, justo cuando el líder del campeonato francés comenzaba a hacerse con el control del partido, llegó el espectacular gol de Izmailov para el Lokomotiv.
Por otro lado, el tanto de Morientes deja la eliminatoria equilibrada de cara al encuentro de vuelta que se disputará dentro de dos semanas en el campo del Mónaco.