LISBOA, Portugal, feb. 27, 2004.- El Benfica conmemora mañana, sábado, el centenario de su fundación con el español José Antonio Camacho al mando de su banquillo, aunque las celebraciones, que durarán varios meses, comienzan hoy con una gran gala en el Casino de Estoril. La fiesta del centenario tendrá dos invitados de excepción, Eusebio, "La pantera negra", considerado mejor futbolista portugués de todos los tiempos, y Guilherme Espírito Santo, que representó al club en futbol, tenis y atletismo.
Ambos apagarán las 100 velas de una gran tarta de cumpleaños, un día después de que la plantilla futbolística que entrena Camacho diese una alegría a su afición al imponerse 1-0 al Rosenborg noruego, lo que alimenta sus esperanzas en la Copa de la UEFA.
Luis Filipe Vieira, presidente de la sociedad Sport Lisboa y Benfica, el nombre oficial del club, probablemente anunciará un intenso programa de celebraciones para que la afición pueda conmemorar en los meses próximo el primer siglo de existencia de las "águilas", el apodo de los benfiquistas por el ave de su escudo.
Para este mismo fin de semana están previstos dos actos conmemorativos, la inauguración el sábado del Pabellón Número 1 del nuevo Estadio de la Luz, y el espectáculo de fuegos artificiales que el domingo pondrá colofón al partido de liga contra el Moreirense.
Pero los platos fuertes en preparación incluyen un torneo cuadrangular, previsiblemente en verano, que puede reunir en Lisboa al Benfica y tres grandes clubes europeos, entre ellos el Real Madrid, Manchester United y, probablemente, Milan.
Para fecha más cercana, pendiente de las citas de un año cargado de actividad, la Luz puede ser escenario, igualmente, de un partido especial entre el equipo que dirige Camacho y un combinado con la camiseta de la Fundación Luis Figo, elegido por el centrocampista del Real Madrid.
Tercero en la Liga, con pocas esperanzas de alcanzar al líder Oporto y con sus metas cifradas en asegurar el segundo lugar, que le dé acceso a las competiciones europeas, el Benfica tiene tras de sí una dilatada historia, que incluye tiempos mejores para sus vitrinas.
Dos copas de Campeones, una Latina, 30 títulos nacionales de Liga y 23 Copas de Portugal componen un palmarés en el que cabe mencionar también seis finales europeos, que le convierten en el "número uno" del futbol portugués y en uno de los grandes de Europa, aunque venido a menos.
Fundado el 28 de febrero de 1904, el Sport Lisboa y Benfica atraviesa una mala racha de títulos que dura ya diez años, pero su historia le sitúa entre los clubes míticos y su "catedral", como llaman al nuevo Estadio de la Luz, es aún el mayor terreno juego de Portugal, con capacidad para 65.000 espectadores.
El estadio, que en julio próximo será escenario de la final de la Eurocopa organizada en Portugal, se llena cada domingo con la marea "encarnada" (por los colores del club) que representa mínimamente la legión de hinchas, calculada en cinco millones de personas, la mitad de la población del país.
Benfica no sólo tiene más "adeptos", como se llama en Portugal a los seguidores, que sus rivales en la Primera División portuguesa.
Suma 11 campeonatos más y 11 copas de Portugal más que su rival más cercano y su adversario histórico, el Oporto, y al otro gran club lisboeta, el Sporting, le lleva de ventaja 12 ligas y 10 Copas.
Sin embargo, en las competiciones internacionales, Benfica no atesora tantos trofeos como el Oporto, dueño de una Copa de Campeones, otra de la UEFA, una Intercontinental y una Súpercopa Europea, aunque les aventaja en finales disputadas y también en calidad: dos títulos europeos.
Ese palmarés convierten al Benfica en un "viejo grande" europeo, sólo superado por el Real Madrid (nueve títulos), Milan (seis), Bayern de Munich, Ajax y Liverpool (cada uno con 4).
Para el Benfica la década de los sesenta fue su etapa más destacada, ya que en 10 temporadas alcanzó cinco finales de la Copa de Campeones y llevó dos a sus vitrinas, además de tres Copas de Portugal y otros títulos nacionales.
Esa fue la etapa en la que reinó en su plantel Eusebio da Silva Ferreira, que no jugó para ganar el primer título europeo, pero si fue líder indiscutible en el resto, junto a míticos benfiquistas, como José Aguas, Mário Coluna, António Simoes, José Augusto, José Torres o Germano Figueiredo.
Fue en esa misma época cuando Portugal, con Eusebio como punta de lanza, logró el tercer puesto en el Mundial de Inglaterra de 1966, y la "Pantera negra", dos veces "Bota de Oro", fue máximo anotador del torneo, con 9 goles.
Los anales de Benfica indican que el primer título fue a parar a sus vitrinas en 1909-1910, cuando logró el campeonato de Lisboa, y para 1926-27, cuando se inició la disputa de una liga nacional, ya contaba en ellas con ocho títulos regionales y se adjudicó el primer título a escala nacional.
Desde entonces, las filas benfiquistas han incluido a nombres célebres dentro y fuera de Portugal, como la llamada "gran generación": Humberto Coelho, Toni, Bento, Nené o Chalana. Su primer título europeo lo alzaron el 2 de mayo de 1962, con dirección del húngaro Bela Guttmann, tras derrotar 3-2 al Barcelona en Berna y 5-3 al Real Madrid en Amsterdam.
Pero el centenario tendrá una nota triste por la tragedia vivida el pasado 25 de enero en Guimaraes, cuando a escasos segundos de la conclusión de un partido de Liga, el joven delantero húngaro Miklos Feher, cayó fulminado sobre el césped por un fallo cardiaco.