VALLADOLID, España, mar. 28, 2004.- El Real Valladolid cedió el empate como consecuencia de un error garrafal de Caminero, que permitió la anticipación de Morales para batir a Bizzarri por alto. Valladolid y Osasuna rivalizaron en desaciertos en un partido soso, anodino, sin chispa y sin penas opciones de remate en ambos equipos, que se preocuparon más de guardar la ropa que de nadar, con lo que aburrieron al respetable.
Lo mejor, sin duda, de toda la primera mitad fue el tanto de Losada, minuto 23, en un buen centro pasado de Sales que llegó a tocar Sanzol en corto y permitió que el delantero local se encontrara con el balón y lo empujara suavemente al fondo de su portería.
El Real Valladolid, que ni siquiera su entrenador, Fernando Vázquez, pudo dirigir desde el banquillo al cumplir su segundo partido de sanción, acusó en exceso las ausencias de Jesús y Sousa en el centro del campo, que se convirtió en un ir y venir sin sentido y sin orden.
Tan sólo los largos desplazamientos permitieron alguna cercanía al área rival, más por deméritos de la zaga que por méritos propios, de forma que Figueredo, primero, y Sales, después, tuvieron la oportunidad de aumentar la renta, pero sus remates salieron ligeramente desviados por encima del larguero.
El Osasuna tuvo en Puñal al hombre que intentó mandar en el centro del campo, pero apenas sí inquietó la meta de Bizzarri, que se convirtió en un mero espectador, sin necesidad de intervenir en alguna jugada de peligro.
El Osasuna, tras el descanso, estiró sus efectivos en busca del empate y apretó algo más a la numerosa defensa blanquivioleta, que se complicó en ocasiones a la hora de despejar el balón, lo que pudo costarle un disgusto, como en un disparo cruzado y raso de Antonio López (min.62) que atajó bien Bizzarri.
Mientras, el Real Valladolid, que cedió toda iniciativa al Osasuna, trataba de llegar a la meta de Sanzol al contragolpe para ampliar su mínima ventaja, aunque las ocasiones brillaron por su ausencia dada su falta de decisión.
Era una táctica tan peligrosa que, al final, tuvo su castigo por la falta de ambición. Transcurría el minuto 75 cuando Caminero, en un exceso de confianza, cometió una pifia monumental que permitió que se le anticipara Morales y solo ante Bizzarri lo batió por alto.
El Valladolid, sin capacidad de reacción, quedó a merced de lo que pudiera hacer un Osasuna más ambicioso que, no obstante, no tuvo pegada para sentenciar el encuentro ante un rival entregado.
Real Valladolid: Bizzarri; Torres Gómez, Pablo Paz, Caminero, Jonathan, Marcos; Oscar, Figueredo (Zapata, min.61), Ricchetti; Sales (Cardetti, min.79) y Losada.
Osasuna: Sanzol; Izquierdo (Muñoz, min.74), Cruchaga, Josetxo, Antonio López; Rivero, Puñal, Alfredo (García, min.83), Moha; Bakayoko (Morales, min.61) y Aloisi.
Goles: 1-0 (min.23) Losada. 1-1 (min.75), Morales.
Árbitro: Daudén Ibáñez, colegio aragonés. Mostró la cartulina amarilla a Losada (min.23), Figueredo (min.31) y Pablo Paz (min.76) del Valladolid y a Josetxo (min.36), Bakayoko (min.73) y Alfredo (min.82) del Osasuna.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la trigésima jornada de liga de Primera división disputado en el Estadio José Zorrilla ante 12 mil espectadores. Recaudación de 6 mil euros.