VIGO, España, mayo 8, 2004.- El Barcelona, prácticamente, se despidió de las posibilidades que tenía de alcanzar el título de Liga y el Celta sigue soñando con la permanencia en Primera División, después del enfrentamiento entre ambos, que concluyó con victoria de los locales por 1-0. El Barcelona, que además rompió una racha de 17 encuentros sin perder, pretendió aprovechar las presumibles urgencias del Celta especulando con el juego y resultado, pero el tiro le salió por la culata ante un rival pletórico que luchó por su suerte y fue mejor en el balance final del partido.
Los habituales minutos de tanteo de la primera parte se prolongaron todo el período ya que, mientras no encajó el gol, el Barcelona se preocupó muy poco de fabricar acciones ofensivas.
Saviola navegaba en busca de balones que no llegaban y Ronaldinho se escondió en la banda sin apenas dar juego el equipo. El planteamiento céltico estaba dando resultados y se ganó la posesión para incomodo del rival.
Pese al citado control, el Celta se perdía en llegadas sin la oportuna concreción, bien por falta de precisión en los centros como por la situación estática de Edu y Mostovoi que dejaban sin opciones de pase a Milosevic cuando conseguía controlar el balón entre la nube de defensores.
Aún así, gozaron los vigueses de una buena oportunidad en un balón que le cayó al central Fernando Cáceres en un saque de esquina pero su lanzamiento de volea salió rozando el larguero.
El Celta merecía más ante un Barcelona impávido al que parecía irle poco en el envite. Velasco se largó una gran acción personal a cinco minutos del descanso pero no tuvo apoyo de un compañero en el momento decisivo.
En el banquillo local se lamentaban por dejar escapar vivo al Barcelona en la primera parte cuando Edu cazó un balón frenado por Mostovoi dentro del área y lo colocó junto a la base del poste evitando la estirada de Víctor Valdés.
El gol auguraba una segunda parte con más huecos para el Celta dado el previsible adelanto de líneas que se confirmaría con la entrada de Gabri por un Iniesta inédito, con lo que se propuso una defensa de tres con él y Van Bronckhorst de 'carrileros'.
Las incursiones por la banda aumentaron de forma considerable las opciones del conjunto catalán pero el Celta seguía guardando bien sus espaldas e intentando contraataques en cuanto fuera posible.
Las cosas parecieron torcerse definitivamente para los azulgranas con el penalti de Oleguer sobre Edu, dudoso por la posición del brasileño al ser zancadilleado, pero la pierna del francés Luccin tembló ante la responsabilidad y entre Víctor Valdés y el poste pusieron el resto.
La sombra de la fatalidad pendía de nuevo sobre Balaídos y el Celta acabó por meterse en la trinchera. La incorporación de Kluivert proporcionó segundas acciones en los balones bombeados y Cavallero tuvo que emplearse a fondo en una volea alta de Van Bronckhorst.
No obstante, la mejor oportunidad para que el Barcelona no se fuera de vacío llegó a cinco minutos de la conclusión en una acción en velocidad de Saviola que elevó perfectamente sobre la salida de Cavallero.
El gol parecía hecho pero no menos veloz que el argentino estuvo Juanfran que, en un supremo esfuerzo, sacó el balón de cabeza cuando ya se colaba salvando tres importantísimos puntos en la lucha celeste por la permanencia.
Celta: Cavallero, Velasco, Méndez, Cáceres, Juanfran, Oubiña (José Ignacio m.76), Luccin, Giovanella, Mostovoi (G. López m.87), Edu y Milosevic (Ilic m.66).
Barcelona: V. Valdés, Reiziger (Kluivert m.65), Márquez, Oleguer, Van Bronckhorst, Davids, Iniesta (Gabri m.45), Cocu, Xavi (Luis Enrique m.80), Ronaldinho y Saviola.
Gol: 1-0 (m.42) Edu.
Árbitro: Undiano Mallenco (Comité Navarro). Mostró tarjeta amarilla a Luccin, Oleguer, Juanfran, Ronaldinho y Gabri.
Incidencias: partido de la trigésimo sexta jornada de Primera División disputado en el estadio municipal de Balaídos ante unos 27 mil espectadores.