BUENOS AIRES, Argentina, mayo 11, 2004.- El astro argentino Diego Armando Maradona está enojado y exige dejar la clínica en la que está internado para tratar su adicción a las drogas, porque quiere regresar a Cuba, reveló este martes su abogado Ricardo Damboriana. En declaraciones a radios locales, Damboriana explicó que la familia del ídolo deportivo decide en estos momentos a qué lugar del mundo será trasladado porque "Maradona está irritado y protesta, patalea porque quiere irse a Cuba".
El domingo pasado, el ‘10’ fue trasladado de la Clínica Suizo Argentina a un hospital psiquiátrico ubicado en las cercanías de Buenos Aires, en donde ha permanecido semiconsciente la mayor parte del tiempo porque los médicos optaron por mantenerlo sedado.
Damboriana explicó que por ahora lo más importante es alejar al ‘Pibe de oro’ de la cocaína, sobre todo después de que sufrió una grave afección cardiopulmonar que lo tuvo durante 12 días al borde de la muerte y de la cual aún no se recupera.
Maradona, sin embargo, insiste en viajar a Cuba, a donde reside desde hace cuatro años, pues se fue precisamente a la isla caribeña para intentar dejar su adicción a las drogas, lo cual hasta el momento no ha conseguido.
Por ello, a pesar de la insistencia del ex capitán de la selección argentina por volver a La Habana, sus familiares optaron por recluirlo en una clínica argentina, con la esperanza de que por fin pueda dejar su adicción a la cocaína.
La crisis en el estado de salud de Maradona estalló el 18 de abril pasado, cuando fue internado de urgencia en la Clínica Suizo Argentina aquejado por una crisis hipertensiva, en un cuadro de miocardiopatía dilatada generado por una neumonía.
Tras permanecer 12 días internado, Diego dejó el centro asistencial luego de firmar un documento donde asumía la responsabilidad de esa decisión, declaración que también fue suscrita por el médico personal del ex jugador, Alfredo Cahe.
Maradona cometió una serie de excesos a partir de ese día, como ingerir comidas prohibidas, bañarse en una piscina con agua helada y tomar alcohol, lo cual lo llevó a internarse nuevamente el pasado 5 de mayo por problemas respiratorios y cardiacos.
Diego fue dado de alta el domingo pasado tras "haber superado con éxito su emergencia sanatorial", según el parte médico, que aclaró que el astro debe "continuar los tratamientos prescriptos a los fines de su definitivo restablecimiento".
Maradona fue trasladado contra su voluntad a un centro de rehabilitación capitalino para someterse a un tratamiento contra su adicción a la cocaína, a cargo de expertos del Departamento de Psiquiatría del Hospital Italiano.