Visita el sitio de la Copa América 2004 BARCELONA, España, jul. 14, 2004.- En el Barcelona nadie cuestiona ya la necesidad que tiene la entidad de un jugador de la altura de su estrella, el brasileño Ronaldo de Assis, 'Ronaldinho', un futbolista que, además de despertar pasiones entre los aficionados, se recrea en su liderazgo.
Si a la llegada del autocar del Barcelona anoche al hotel de concentración, los pocos aficionados barcelonistas mostraron una pequeña decepción por las numerosas bajas de ídolos, la mayoría aún tienen vacaciones debido a la Eurocopa, el estado de ánimo mejoró considerablemente cuando apareció Ronaldinho por las escaleras del lujoso autocar.
Esa misma locura se volvió a escenificar hoy en el entrenamiento de la mañana, tras el cual el jugador se dio un baño de masas durante un cuarto de hora, dejándose retratar, firmando autógrafos, repartiendo besos y creciendo su estrella entre los más jóvenes, ávidos de un líder en el equipo en quien canalizar las pasiones que genera esta entidad.
Durante el entrenamiento, más físico que con balón, Ronaldinho marcó un gran gol al joven Rubén Iván Martínez, a quien le cayó la primera 'vaselina' de la pretemporada. Después, el jugador vivió su momento entre las masas y en la sala de prensa todos tuvieron palabras de elogio por su sencillez y liderazgo.
Su compatriota Juliano Belletti se mostró, incluso, sorprendido porque una estrella de la altura de Ronaldinho fuese tan desprendido con la sonrisa.
Ronaldinho ha iniciado la pretemporada barcelonista, al declinar participar en la Copa América y no haber disputado los partidos oficiales de su selección clasificatorios para el Mundial de Alemania, pleno de facultades y con un excelente nivel físico. Mañana se le espera en la sala de prensa del hotel de concentración.
La alegría del brasileño es extensiva al numeroso grupo de compatriotas que también tiene en nómina el Barcelona, pero contrasta con la rigidez de la docena de jugadores del filial, más atentos a no equivocarse que a dejarse ir, y la pesadumbre del meta turco Rustu Recber, quien vive un particular calvario en la entidad.
Recber llegó la temporada anterior con la vitola de futuro portero del Barcelona y fue el primer fichaje de Joan Laporta). En cambio, un año después, el jugador tiene a tres porteros por delante suyo, Víctor Valdés, Albert Jorquera y el joven Rubén Iván Martínez. En Perelada, un Rustu solitario y extracomunitario, espera una solución a su problema inicialmente planteado con una cesión.
En otro extremo también se encuentra el brasileño Sylvio Mendes Campos, 'Sylvinho', recientemente fichado por el Barca y sobre el cual se mantiene la incertidumbre de si conseguirá el pasaporte comunitario antes de que se cierre el plazo de inscripción.
Sylvinho se ha entrenado hoy sin ningún complejo, mientras en el hotel barcelonista el directivo Alejandro Echevarría tenía respuestas a las dudas de los informadores.
"El caso de Saviola (la consecución del pasaporte comunitario) está a la espera sólo de una firma, la del ministro de Justicia (Juan Fernando López Aguilar). El caso de Sylvinho no lo hemos iniciado nosotros, pero también está bien encarado", señaló el directivo.
La plantilla barcelonista se ha entrenado hoy en doble sesión. Por la mañana debió soportar la 'tramontana', un viento fuerte que sopla en Cataluña y el sur de Francia, aunque por la tarde amainó.
Dirigidos por los dos preparadores físicos del club, Paco Seirulo y Albert Roca, los barcelonistas se han sometido a un modelo de entrenamiento denominado "ATR: Adaptación, Transformación y Realización", cuya idea básica se refiere a un trabajo progresivo en el plano físico.
Además del equipo técnico, dirigido por el holandés Frank Rijkaard, el grupo de entrenadores ha contado con la colaboración de Pere Gratacós, técnico del equipo filial.
Mañana tiene previsto repetir doble jornada y el viernes se podrá ver en acción a una versión reducida del nuevo Barca en el primer partido de la pretemporada, en el que no participará el francés Ludovic Giuly, quien sigue en proceso de recuperación por su lesión en los abductores.
El primer partido lo disputará el viernes (20:30 horas) en la localidad gerundense de Banyoles, donde se medirá al equipo local que milita en la tercera división.
Hoy, el presidente del Banyoles, Josep Corominas, ha reconocido la expectación que se ha creado en la localidad (el campo se ha ampliado para albergar a 5 mil aficionados) para ver en acción al nuevo Barcelona.