BUENOS AIRES, Argentina, Ago. 6, 2004.- Familiares del astro del futbol argentino, Diego Armando Maradona, y su médico personal, Alfredo Cahe, mantienen una fuerte disputa para definir la continuación del tratamiento del ex jugador, en contra de su adicción a las drogas. El diario La Nación precisó en su edición este viernes que el propio Maradona quiere continuar su rehabilitación en el extranjero, aunque por ahora la justicia argentina es la única que podría permitir un viaje del ex capitán de la selección nacional.
Agregó que la mejora clínica, neurológica y siquiátrica que ha logrado "el 10" desde que hace tres meses ingresó en grave estado al hospital lo hicieron buscar una entrevista con el presidente Néstor Kirchner "para que éste constate su evolución física".
Cahe confirmó que pidieron una cita con el mandatario, la cual, dijo, se concretará una vez que el ídolo del futbol pueda salir del hospital.
El matutino explicó que las diferencias entre Maradona y su familia por el futuro de su tratamiento continúan.
Por un lado, dijo, están su ex esposa Claudia Villafañe y los padres y hermanos del ex futbolista, quienes solicitaron a la justicia que se permita el traslado de Maradona de la clínica a una hacienda para su atención privada.
En la acera de enfrente está la posición de Cahe, quien quiere que Diego continúe su rehabilitación en Cuba o en Suiza, postura que es respaldada por tres de los cinco psiquiatras que atienden al astro.
Cahe explicó que no está conforme con los informes de la clínica en donde está Maradona, además de que "las presentaciones legales que se llevaron al cabo para la externación (de la clínica a la hacienda, como piden los familiares) no son muy claras".
Agregó que por ahora Diego Maradona, de 43 años de edad, sale poco "y está angustiado por su futuro incierto. Si bien su internación inicial fue exitosa, ahora se encuentra en un estancamiento delicado y se corre el riesgo de un retroceso respecto del nivel alcanzado".