SAN SALVADOR, El Salvador, ago. 10, 2004.- En medio de duras críticas por un pobre desempeño en su preparación, El Salvador se concentró el martes con miras a su debut ante Panamá en la semifinal de la CONCACAF para el Mundial 2006. El plantel salvadoreño se concentró en el complejo deportivo de la Federación de Fútbol en esta capital. El Salvador cumplirá una serie de prácticas antes del choque contra el visitante Panamá, en un partido del miércoles de la próxima semana.
El técnico Juan Ramón Paredes se defendió de las críticas y afirmó que en ningún momento ha pensado en renunciar, sino que busca "cómo ganarle a Panamá".
"No tengo por qué hacerlo; simple y sencillamente estoy cumpliendo con mi trabajo. He hecho cosas buenas, cosas malas, pero son producto de un trabajo colectivo", declaró Paredes al matutino La Prensa Gráfica.
El Salvador terminó su preparación la semana anterior con una derrota por 2-0 ante Guatemala en Washington, la tercera derrota al hilo ante los guatemaltecos en el año. En enero cayó 3-0 y el mes pasado sucumbió 1-0.
Antes del partido en Washington, El Salvador perdió 4-0 frente Honduras en la misma ciudad.
"Los juegos amistosos no son definitivos", declaró Paredes al periódico El Diario de Hoy, y prometió cambiar la historia contra los panameños. "Panamá no es ningún monstruo y no puede venir a arrollarnos", agregó.
Ambas selecciones integran el Grupo A de la CONCACAF junto a Estados Unidos y Jamaica.
Entre los convocados figuran los delanteros Ronald Cerritos, que militó en el D.C. United, y el brasileño nacionalizado Nidelson de Mello. "Sé que contra Panamá vamos a tomar las riendas, vamos a echarnos esta cruz con responsabilidad", apuntó de Mello.