BARCELONA, España, ago. 25, 2004.- El Barcelona, que tiró la última Liga en una primera vuelta en la que se hartó de regalar puntos en el Estadio Camp Nou, se inyectó confianza antes de afrontar una nueva temporada con una victoria (2-1) en el Trofeo Joan Gamper frente a un rival de la entidad del Milán, pese a bajas del peso de las de Puyol y el brasileño Ronaldinho. El partido sirvió un poco para confirmar lo que se ha ido perfilando durante la pretemporada y también para apuntar lo que se verá durante la campaña oficial.
Así, transcurridos tan sólo seis minutos de juego, se reivindicó una de las conexiones que más han funcionado desde la vuelta al trabajo, la de Belletti-Larsson que, en esta ocasión, acabó en remate fuera del sueco.
De inmediato fue Samuel Eto'o el que reclamó también su parcela de protagonismo, pero su media vaselina se le fue alta y, en el minuto doce, repetía acción, también sin acierto, Larsson, igualmente de cabeza, aunque esta vez el centro le llegaba desde la otra banda, obra de Van Bronckhorst.
El Milán, puestos a postularse, demostró que, pese a concederle la posesión a su rival el día de su presentación, su amenaza está siempre latente y que, con un par de errores en defensa, tiene bastante para inclinar la balanza a su favor, aunque sea provisionalmente.
Bajo esa premisa llegó el tanto de Serginho, quien sacó provecho en el minuto catorce de uno de esos fallos defensivos del Barcelona para plantarse en el área y, en su intento de servicio a la incorporación de un compañero, batir a Víctor Valdés, que envió el balón al fondo de la red cuando intentaba despejarlo.
Los contragolpes del Milán, muchas veces iniciados e, incluso, conducidos por Cafú, olían siempre a gol y sólo la falta de ajuste en los movimientos propia de la pretemporada evitó que Valdés se llevase más disgustos durante la primera mitad.
Una falta de Oleguer sobre Cafú, en la que el brasileño se llevó un buen golpe, cortó esa dinámica favorable al conjunto italiano y el Barcelona volvió a poner en apuros a Dida, obligado a intervenir primero en un lanzamiento lejano de Motta y, de inmediato, a quitarle el balón de los pies a Eto'o cuando el camerunés armaba la pierna.
Acababa de pasar la primera media hora de juego y los barcelonistas estaban de nuevo volcados en ataque con ocasiones claras como la que protagonizó Xavi tras internarse en el área con una finta a su marcador, pero su disparo lo desvió también el guardameta del Milán.
Tanta insistencia, sin embargo, dio sus frutos en el minuto 34, cuando un robo de Samuel Eto'o en la zona más peligrosa acababa con el balón en botas de Giuly para que el francés batiese a Dida de fuerte lanzamiento cruzado.
El partido entró entonces en una fase en la que el balón iba con rapidez y facilidad de una a otra área hasta que el colegiado señaló el camino de los vestuarios.
El cambio tras el descanso de Ambrosini y Gattuso por Rui Costa dio y Maldini dio mayor consistencia al centro del campo del Milán y Frank Rijkaard respondió en el minuto 58 dándole, por contra, mayor calidad técnica a su línea medular con la entrada de Edmílson e Iniesta.
El ritmo de juego, sin embargo, ya no era el mismo de la primera mitad y las ocasiones llegaban a cuenta gotas, pero cuando lo hicieron sirvieron para poner al Barcelona con ventaja en el marcador.
Iniesta, que acababa de entrar al campo y estaba mucho más fresco, se hizo con el balón en el centro del campo, combinó con Eto'o y el camerunés hizo su primer regalo a la afición azulgrana con un recorte con el que sentó a su marcador para disponer del tiempo y espacio necesario como para servirle el gol al futbolista que había iniciado la jugada, que sólo tuvo que empujar el esférico al fondo de la red.
El Barcelona se animó con el tanto y comenzó a imponer la técnica sobre la solidez defensiva milanista en un final de partido en el que Gattuso dejó a los suyos en inferioridad numérica.
Samuel Eto'o buscó su gol hasta el último segundo, consciente de que el público le buscaba como referencia ante la ausencia de Ronaldinho, pero tuvo que conformarse con el premio global que supone la conquista del trofeo Joan Gamper y mantenerse a la espera de demostrar su capacidad goleadora a partir del próximo domingo, cuando su equipo debuta en la Liga en Santander.
Alineaciones:
Barcelona: Valdés, Belletti (Gabri, min.71), Márquez (Fernando Navarro, min.88), Oleguer, Van Bronckhorst (Sylvinho, min.64), Motta (Edmílson, min.58), Xavi, Deco, Giuly, Eto'o y Larsson (Iniesta, min.58).
Milán: Dida, Cafú, Costacurta (Nesta, min.43), Maldini (Gattuso, min.46), Kaladze (Abate, min.70), Rui Costa (Ambrossini, min.46), Brocchi, Dhorasso (Pozzi, min.70), Kaká, Serginho y Tomasson.
Goles: 0-1, min.14: Serginho. 1-1, min.34: Giuly. 2-1, min.69: Iniesta.
Árbitro: Javier Turienzo Alvarez (Castilla-León). Mostró la cartulina amarilla a Motta (m.51), Valdés (m.73), Ambrosini (m.73), Gattuso (m.82) y Sylvinho (m.90). Expulsó con roja directa a Gattuso (m.83).
Incidencias: Partido correspondiente a la 39 edición del trofeo Joan Gamper, que sirvió de presentación del Barcelona ante sus aficionados, disputado en el Camp Nou ante más de 98 mil espectadores que abarrotaron el estadio. En los prolegómenos se guardó un minuto de silencio en memoria de Manel de la Matta, alpinista catalán fallecido recientemente en el descenso del K2.