LIMA, Perú, sep.1, 2004.- El arquero de Perú, Oscar Ibáñez, dijo que el encuentro del sábado con Argentina en esta capital, por la octava fecha de las eliminatorias para el torneo mundial de futbol de Alemania el 2006, tendrá mucha presión y mucho ritmo. Ibáñez dijo al diario El Comercio que "el partido con Argentina va a tener mucho pressing, mucho ritmo ... lo lindo que tiene el fútbol es que no siempre gana el equipo que tiene la mejor plantilla, o el que tiene jugadores en las mejores ligas".
"Uno, con sus limitaciones, tratando de bloquear las virtudes de ellos, puede conseguir un buen resultado", añadió el guardavalla de 37 años de edad, argentino nacionalizado peruano.
El jugador expresó su extrañeza porque a él y sus compañeros la prensa y aficionados les exigen resultados "como si fuéramos potencia ... estamos donde podemos estar. No se nos puede exigir como si fuéramos Argentina o Brasil".
En cuanto al partido con Argentina, el arquero dijo que "es importante, tanto como fue, por ejemplo, el encuentro con Uruguay ... yo estoy confiado, porque en las situaciones límite, en las más difíciles, (es) cuando mejor responde el equipo".
Ibáñez llegó al Perú en 1993 y atajó por el Carlos Manucci de Trujillo, pasó a Universitario de Lima y actualmente milita en Cienciano de Cusco que este año logró el cetro sudamericano.
Perú participó en el mundial de México en 1970 tras eliminar a la Argentina con empate 2-2 en Buenos Aires.
Por su parte, el delantero Andrés Mendoza consideró este miércoles en Lima que la selección de futbol de Perú "se juega la clasificación" para el Mundial Alemania 2006 en el partido que disputará el sábado próximo con su similar de Argentina en esta capital.
Mendoza llegó este miércoles a la capital peruana, procedente de Ucrania, donde milita en el Fkmetallurg Donetsk, para completar la plantilla de la selección de futbol local ya que es el último de los cuatro futbolistas que juegan en el extranjero que se integra al equipo.
El atacante peruano consideró a Argentina un equipo fuerte, pero excluyó que el haber conquistado el título de campeón olímpico en los recientes Juegos de Atenas impida que se le pueda ganar.
"No hay equipo grande. Nosotros le vamos a jugar con todo y ojalá nos vaya bien", recalcó Mendoza en declaraciones a los periodistas en el aeropuerto de Lima.
Añadió que se encontraba física y anímicamente bien para el encuentro del sábado, que "será difícil".
"Nos jugamos la clasificación", reiteró el jugador que se incorpora mañana, jueves, a los entrenamientos de la selección que dirige el brasileño Paulo Autuori.
El equipo nacional peruano entrenó esta mañana en Trujillo, 570 kilómetros al norte de Lima, donde se halla desde el 27 de agosto pasado, y en las próximas horas está previsto su regreso a esta ciudad.
Mendoza entrenará con los otros 22 miembros de la plantilla en la sesión de mañana, jueves, que será vespertina y en el estadio Monumental, del distrito limeño de Ate, escenario del duelo eliminatorio del sábado próximo.