BUENOS AIRES, Argentina, sep. 14, 2004.- Diego Maradona tenía a partir de este martes vía libre judicial para abandonar el país e irse a Cuba sin que nada ni nadie pudiera impedírselo. El abogado del ex capitán de la selección, Héctor Leguizamón, dijo que una habilitación judicial en tal sentido quedó firme al cumplirse cinco días hábiles sin que nadie la haya impugnado.
A partir de ahora, ya es concreta la posibilidad de que Maradona viaje a Cuba para proseguir con su tratamiento de rehabilitación contra las drogas.
Pero Leguizamón dijo que la fecha de salida de Maradona es aún incierta y que depende "de las condiciones climáticas" en Cuba, debido al paso del huracán Iván y "de su propia salud".
Leguizamón recordó que el sábado Maradona tuvo una nueva crisis de salud, que calificó de "grave", aunque rehusó luego ahondar en ese tema.
Según Leguizamón, casi todos los integrantes de la familia Maradona dieron su consentimiento a la justicia para que el '10' viajase a Cuba. Uno de los que se opuso fue Raúl, uno de los hermanos de Maradona.
Pero como Raúl no presentó ninguna impugnación a la justicia dentro del plazo de cinco días previstos, Maradona ya está en libertad para irse cuando quiera a Cuba.
Los familiares de Maradona acudieron a la justicia por entender que el ex futbolista no estaba en su sano juicio para resolver sobre su futuro.
Raúl dijo en estos días que las dos hijas de Maradona, Dalma y Gianina, "le pidieron llorando" que no se fuera y que él les respondió que se iba a ir igual.
Maradona estuvo residiendo en Cuba unos cuatro años hasta que regresó en marzo pasado a la Argentina y tuvo recaídas en su adicción, agravadas por complicaciones cardíacas y pulmonares, que lo dejaron al borde de la muerte.
Maradona, de 43 años, y capitán de la selección de Argentina campeón mundial en 1986 en México y subcampeón en 1990 en Italia, está internado en un instituto neurosiquiátrico en las afueras de Buenos Aires.