MADRID, España, nov 29, 2004.- El delantero argentino Luciano Figueroa fue presentado este lunes como jugador del Villarreal de la Liga española de futbol y ante sus nuevos compañeros y directiva se comprometió a luchar para alcanzar los grandes objetivos del club. "Lucho", quien portará ese sobrenombre en su playera junto al número nueve, reconoció que la responsabilidad con la que llega al "Submarino Amarillo" es mucha, aunque dijo que dará lo mejor de sí para que el equipo alcance las metas planeadas.
Después de pasar las pruebas médicas, el seleccionado albiceleste reconoció que para él era una ilusión y un reto llegar al balompié ibérico, y ahora que su sueño se cristalizó, sólo espera no defraudar a quienes le brindaron su confianza.
"Agradezco la confianza que ha depositado en mí el Villarreal y mucho más sabiendo que ha sido una negociación difícil. Pero ahora ya estoy aquí y espero no defraudarles", dijo el sudamericano que firmó por el resto de la temporada y cinco años más.
Manifestó que llegar a un equipo donde hay gente conocida para él, como sus compatriotas Juan Román Riquelme o el recién contratado Juan Pablo Sorín, le será más fácil adaptarse al club, "son para mí una gran ayuda".
Figueroa, quien llegó procedente del Cruz Azul de México, equipo donde militó dos temporadas y se consolidó como el mejor artillero de la escuadra, podría debutar el próximo fin de semana en la liga española ante Real Madrid.
"Físicamente estoy en condiciones de afrontar el partido si el técnico (Manuel Pellegrini) lo cree conveniente y esa sería mi ilusión. Debutar frente al Real Madrid es, sin duda, es un debut soñado, bonito y que agrada".
El jugador "pampero", que ha jugado en Rosario Central (Argentina), Birmingham (Inglaterra) y Cruz Azul (México), además de ganar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, se presentará este martes a su primer entrenamiento con Villarreal.