PAMPLONA, España, ene. 16, 2005.- Tras el lamentable fallecimiento de la hija del jugador de Valencia, el portugués Marco Caneira, el estratega de Osasuna de Pamplona, el mexicano Javier Aguirre, indicó que él hubiera aceptado aplazar el encuentro. Minutos antes de iniciar dicho cotejo de la fecha 19 de la Liga española, se informó a Caneira lo ocurrido, mientras directivos de ambas escuadras negociaban el posible aplazamiento del mismo, aunque el árbitro González Velázquez decidió jugarlo.
Ante esto, el timonel de la escuadra navarra reconoció que al hablar de la pérdida de un ser humano "sin ninguna duda hubiera entendido que se suspendiera" el partido, que finalizó con empate a cero goles.
Aguirre, quien se mostró solidario con el jugador luso tras el trágico suceso, manifestó que lo ocurrido pudo afectar a los jugadores de Valencia "porque es terrible este momento".
Por otra parte, el entrenador mexicano aseguró que vivió las dos caras de la moneda durante el encuentro, ya que tuvo oportunidad tanto de ganar como de quedarse sin puntos.
“Por merecimientos, no hubo justicia con el 0-0 en la primera parte", ya que dijo los "rojillos" dominaron aunque no fueron contundentes, pero en la parte complementaria, con la expulsión de José Izquierdo, "incluso temí por un resultado adverso".
Osasuna no se ha visto muy bien en la zona defensiva esta campaña, pero en el partido de hoy se comportaron a la altura, motivo que dejó contento a Aguirre, además de "la actitud de los jugadores, las ganas de agradar y proponer, aunque a veces exageramos con el juego directo".
Finalmente, mencionó que enfrentar a una defensa como la de Valencia, la mejor de la liga, "no es fácil hacerles ocasiones. Son partidos de un gol, no se descomponen y son jugadores con mucha experiencia, que tienen muchas batallas y gente muy calificada".