MADRID, España, ene. 18, 2005.- Vanderlei Luxemburgo, técnico brasileño del Real Madrid, defendió al portugués Luis Figo por la dura entrada que causó una grave lesión en el jugador del Real Zaragoza César Jiménez, al reconocer que su jugador "no tuvo mala intención". Luxemburgo lamentó la mala suerte del joven central del Zaragoza. Descartó que Figo hiciese la fuerte entrada para protegerse porque piensa que el centrocampista madridista no se lanzó a por el rival con mala intención sino para luchar por un balón dividido.
"Lo malo del central es que el chico va a estar seis o siete meses sin jugar, pero no hubo intención de Figo de dar una patada. Es una cosa que pasa en el fútbol, no es ni la primera ni la última vez que ocurrirá", manifestó.
"No hubo mala intención de Figo. No creo que entrase así para protegerse de una patada que iba a recibir él, fue una pelota dividida en la que entró algo más fuerte de lo normal", concluyó.