Participa en la votación de la sexta entrega de Trofeos Televisa Deportes
LA PAZ, Bolivia, feb. 16, 2005.- El Bolívar boliviano consiguió hoy una brillante victoria ante el Santos brasileño en un apasionante encuentro que dio el pistoletazo de salida a la lucha por el liderato del Grupo 2 de la Copa Libertadores. Pese a algunos destellos de la estrella brasileña Robinho y las dos anotaciones de Deivid, la figura del encuentro fue el jugador local Cristian Zermatten, autor de tres anotaciones.
El choque comenzó de forma inmejorable para los locales, que se adelantaron en el marcador al minuto de juego, en una falta directa lanzada por el argentino, cuya presencia en el compromiso estuvo en peligro hasta el último momento por un contencioso con su ex club, el The Strongest.
El balón del centrocampista zurdo, enviado en diagonal desde la derecha sin mucha potencia pero con mucho efecto, pasó entre los pies de Angulo y Pizarro y engañó al arquero Juan Carlos Henao, que lo vio entrar mansamente en su portería.
Si Zermatten fue la cara para el cuadro boliviano, el colombiano, reciente campeón del torneo con el Once Caldas, fue la cruz para el brasileño, pues fue incapaz de frenar el vendaval local en su segunda aparición en el once titular del Santos, que en este enfrentamiento perdió su imbatibilidad en Bolivia.
Con el tanto a favor, la "Academia celeste" impuso un frenético ritmo y acorraló a los paulistas con peligrosos disparos lejanos de Angulo, Cabrera y del propio Zermatten.
Sin embargo, a los 24 minutos, en una de las primeras incursiones de los visitantes en ataque, llegó la igualada gracias a un centro de Paulo César y un mal rechace de Oscar Sánchez, que aprovechó el delantero Deivid.
El empate tranquilizó al Santos, que comenzó a triangular en el centro del campo y se hizo con el control del partido hasta el descanso.
En el segundo período, nuevamente a poco de iniciarse del juego, Zermatten recibió un milimétrico pase en profundidad de Pachi y con gran frialdad cruzó la pelota fuera del alcance de Henao.
Pero reaccionó otra vez el dos veces campeón de la Copa Libertadores y, en el minuto 54, Robinho recibió una plancha de Pachi dentro del área, en una acción terminó en la red.
La falta señalada por el árbitro, a unos diez metros de la línea de gol, fue ejecutada de forma inapelable por Deivid, pese a la nutrida barrera dispuesta por el portero Machado.
Fue la primera intervención de mérito de Robinho, el jugador pretendido por el Real Madrid, que demostró la calidad de su juego en ocasiones puntuales, pero desapareció durante muchos minutos, cuando su equipo más lo necesitaba.
Quien no defraudó fue Zermatten, que consiguió su tercer gol en el minuto 83 y puso nuevamente al conjunto boliviano por delante en el marcador, al beneficiarse de un tiro al larguero del recién incorporado Guiberguis.
El público de La Paz pudo cantar todavía un cuarto gol, obra del trabajador Cabrera, de disparo lejano y colocado, que hizo inútil la conquista de Robinho, que solo sirvió para maquillar el resultado de un partido que la afición local tardará en olvidar.
Bolívar: Mauro Machado, Daner Pachi, Oscar Sánchez, Marco Sandy, Percy Colque, Carmelo Angulo, Limbert Pizarro, Gonzalo Galindo, Cristian Zermatten, Diego Cabrera y Augusto Andaveris (Pedro Guiberguis, min. 66). Entrenador: Valdimir Soria.
Santos: Juan Carlos Henao, Paulo César, Domingos, Avalos, Leo, Fabinho, Tcheco (Leonardo, min. 69), Bóvio, Basílio, Robinho y Deivid (Rossini, min. 81). Técnico: Oswaldo de Oliveira.
Goles: 1-0, min.1: Zermatten. 1-1; Deivid: min. 24; 2-1, min. 52: Zermatten. 2-2, min. 56: Deivid; 3-2, min. 85: Zermatten; 4-2, min. 86: Cabrera. 4-3, min. 89: Robinho.
Árbitro: El paraguayo Carlos Torres, asistido por sus compatriotas Ricardo Grance y Celestino Galván. Amonestó a Paulo César (min. 18), Deivid (min. 26), Angulo (min. 35), Zermatten (min. 53) y Cabrera (min. 90).
Incidencias: primer partido del Grupo 2 de la Copa Libertadores, disputado en el estadio Hernando Siles de La Paz, ante cerca de 30.000 espectadores. Asistió al encuentro el presidente boliviano, Carlos Mesa. Terreno húmedo por la lluvia caída antes y durante los noventa minutos.