LISBOA, Portugal, mar. 16, 2005.- El entrenador de la selección nacional de futbol de Portugal, el brasileño Luis Felipe Scolari, reiteró la posibilidad de que el ‘galáctico’ del Real Madrid, Luis Figo, vuelva a vestir la camiseta nacional en el Mundial de 2006. Aseveró que "está en abierto" el regreso de Figo a la escuadra nacional, equipo de donde el jugador se retiró en forma temporal en agosto de 2004, informaron este miércoles medios deportivos locales.
Luis Filipe Madeira, conocido como Luis Figo, nació en Lisboa el 4 de noviembre de 1972, y es considerado uno de los mejores extremos del mundo y la máxima figura del balompié en su país, junto con el mítico "Eusebio" da Silva Pereira.
Scolari explicó que, tras el Campeonato Europeo de Naciones 2004 (celebrado en Portugal el verano pasado), el extremo "merengue" anunció "un no temporal" a la camiseta rojiverde, por lo que aún es posible su presencia en el Mundial de Alemania 2006.
"Todavía tenemos mucho tiempo hasta la llegada del Campeonato Mundial" de balompié que se realizará en Alemania, declaró el entrenador de la selección portuguesa desde 2004 y con un contrato por dos años más.
Agregó que, mientras continúe en el cargo, "las puertas de la Selección portuguesa estarán siempre abiertas para Figo", quien terminará su carrera en el club capitalino español a finales de esta temporada, reveló este miércoles el diario "As" en España.
"Aunque converso con él (...), como amigo, no le voy a forzar (...) y nunca hablamos de ese asunto", explicó Scolari, quien definió a Figo, de 33 años de edad, como un futbolista con "capacidad de liderazgo y que es "amigo de todos".
Scolari, con quien Portugal alcanzó el hito de disputar su primera final en un campeonato europeo (ante Grecia, que se proclamó vencedora del torneo), elogió la categoría deportiva de Figo, "quien es más que un jugador, es un símbolo".
En un comunicado difundido en agosto pasado, Figo dijo que "llegó el momento de hacer una pausa, no sé si decir que es para siempre -porque nunca rechacé servir a mi país y porque nadie puede prever el futuro, pero en este momento siento la necesidad de parar".