CIUDAD DE MÉXICO, México, mar. 26, 2005.- La selección estadounidense de futbol dejó para mejor ocasión el reconocimiento a la cancha del Estadio Azteca, ya que este sábado no asistió como lo tenía revisto previo al partido eliminatorio del hexagonal final de la Concacaf contra México. Y es que el representativo del vecino país del norte declinó acudir al "Coloso de Santa Ursula" debido a que su visita se empalmó con un acto de carácter religioso que hasta pasadas las 20 horas no terminaba de desocupar el inmueble.
Esto propició que únicamente asistieran los directivos de dicho representativo, quienes se avocaron a recorrer los palcos que les fueron asignados para observar el duelo entre mexicanos y estadounidenses.
Es de observar que el autobús que acudió a recoger a los funcionarios norteamericanos estuvo escoltado, tanto a su llegada como a la salida del inmueble, por seis patrullas e igual número de moto patrullas.
La permanencia de los directivos tuvo una duración de aproximadamente media hora, pues a las 20:30 en punto habían abandonado las instalaciones del estadio dos veces mundialista.
A su partida fue como la escasa prensa que se dio cita en el inmueble se dio por enterada de que sólo estos personajes habían acudido al estadio y que los jugadores del seleccionado de las "barras y las estrellas" se quedaron en su hotel de concentración en espera de la hora del encuentro eliminatorio ante el Tri.
De esta manera el conjunto estadounidense sólo realizó una práctica al medio día en las instalaciones del Club América a puerta cerrada, con lo que se reportó listo para este compromiso contra su similar mexicano.