PAMPLONA, España, abr. 3, 2005.- El entrenador de Osasuna, Javier Aguirre, declaró este domingo que confía en la capacidad del equipo para asegurar la permanencia, a pesar de que ayer sumó la duodécima jornada sin ganar, en todo el 2005, y, en este sentido, indicó que la salvación debe estar en los cinco encuentros que le restan en El Sadar. "Los cinco partidos en casa nos deben dar la permanencia", aseguró Aguirre en conferencia de prensa en Tajonar, donde el técnico mexicano destacó además que ve "bien anímicamente" al equipo pese a la racha de malos resultados.
"Hay que mirar hacia adelante. Tenemos 9 partidos, 5 en casa y 4 fuera, y hay que buscar 10 puntos de donde sea para salvarnos", agregó.
Aguirre señaló que hay buen ambiente en el vestuario: "No vinimos echando risas en el autobús ni mucho menos, pero ves al equipo con sangre, con deseos, saben lo que es jugar con presión y no quieren sufrir lo que han sufrido años atrás".
Al respecto, recordó que Osasuna consiguió la permanencia en el 2001 en la última jornada, precisamente en Anoeta, donde ayer perdió 2-0, y que "si es necesario hacerlo así, así será. De momento, todavía las matemáticas nos permiten estar optimistas".
'El Vasco' volvió a lamentar los despistes defensivos y la falta de definición en ataque, aunque precisó que no prevé cambios: "Son los mismos jugadores y el mismo sistema que en ciento y pico partidos sólo hemos estado 5 veces en zona de descenso".
"Hay que seguir confiando en nuestras posibilidades, hay que sacar fuerzas de donde sea, y el grupo tiene que estar cerrado y unido. Nosotros nos metimos en este problema y nosotros tenemos que revertir esta dinámica y situación, nadie nos va a ayudar", dijo.
Apuntó que quizá el margen de error con el que está jugando Osasuna, a siete puntos del descenso, le perjudique a la hora de cometer "errores inexplicables".
No obstante, subrayó: "Soy el primero, con el grupo, que piensa que tenemos muchas posibilidades de llegar a 40 ó 42 puntos, de verdad lo pienso".
Por su parte, el internacional uruguayo de Osasuna Pablo García aseguró que ante la dinámica del equipo, que no ha ganado en las últimas doce jornadas, en todo el 2005, no sirve de nada hablar, sino entregarse al cien por cien y con máxima actitud, aunque indicó que no cree que Osasuna descienda.
"Lo único que queda es ganar, dejar de hablar y decir pavadas, porque hablando no haces nada. Hay que dar el cien por cien y mucha actitud. Con la actitud puedes perder, pero sin actitud pierdes seguro. Puedes perder pero si dejas todo lo que tienes, por lo menos te vas tranquilo", afirmó en conferencia de prensa en Tajonar.
Pablo García, que fue reservado en el banquillo ayer ante la Real Sociedad en Anoeta por unas molestias musculares, dijo que ayer vio actitud en sus compañeros, pero reclamó máxima entrega en el tramo final de Liga.
"El equipo jugó bien, manejó bien la pelota, pero en dos jugadas aisladas otra vez nos hicieron gol y te queda esa amargura. Hay que jugar los partidos ahora como finales, no hay que regalar nada ni descuidar tarjetas. Hay que salir los once jugadores con amarilla y salir a por todas", señaló.
El uruguayo habló ayer tras el partido de dar un golpe sobre la mesa y, según explicó este domingo, se refería a "reunirnos los jugadores, hablar y echarles cojones y nada más". "Las cosas claras, el futbol es para hombres y hay que ver lo que nos estamos jugando", dijo.
Señaló que la plantilla está "fastidiada" e indicó como factor positivo la experiencia del club en este tipo de situaciones: "Todos estamos con ganas de dar la vuelta a los resultados y salir de esta situación".
"No creo que vayamos a descender, pero en el futbol nunca se sabe. Tengo fe en que vamos a salir, pero perder tantos partidos te da que pensar", comentó.
"Vamos a rezar para que los equipos de abajo no ganen, pero el domingo tenemos que ganar porque si no se va a poner más difícil", añadió.
El centrocampista osasunista vivió con tensión el partido desde el banquillo: "Perdí dos kilos en el banco, transpiré más que nunca y es jodido no poder estar dentro de la cancha".
Pablo García explicó su amago de salir del autobús, tras el partido de Anoeta, para encararse con un reducido sector de aficionados de Osasuna que recriminaron a los jugadores su actitud en el campo.
"Son cosas del futbol que pasan a veces y fue un momento de calentura. Terminas caliente un partido y de repente te dicen algo que no te gusta y te calientas y pasan esas cosas", dijo.
"Son dos o tres, no más, porque la mayoría siempre alienta. Siempre hay alguno que está a lo contrario de lo que opinen los demás, son cosas que pasan y las aceptó sin ningún problema", señaló.
Comentó que "un poco de verdad tienen, pero a veces hay cosas que son demasiado fuertes y no te puedes callar". "Hace 12 partidos que no ganamos y es normal que la gente esté caliente, yo también me caliento, así que ni que hablar que hay que calentarse en la cancha. A veces te agarra un poco mal y pasan esas cosas, pero es normal en futbol pasan esas cosas", agregó.
Preguntado por si se arrepentía, respondió: "Yo no me arrepiento nunca de nada, lo que hago, lo hago y ya está. No voy a decir las cosas que se dijeron, no las puedo decir en cámara, pero en todos lados pasa eso".
“En Uruguay, en todos lados, siempre fue así. Acá lo contrario, son pocos. En nuestro sitio quizá hay más, al salir del campo te apedrean el auto, te agarran piña con uno, acá la verdad es que somos todos angelitos", concluyó.