PAMPLONA, España, abr. 11, 2005.- El técnico de Osasuna, el mexicano Javier Aguirre, expresó este lunes su satisfacción por la victoria conseguida ayer ante el Racing, la primera del equipo del 2005 y que cortó una racha de doce jornadas sin ganar, pero subrayó que no hay que confiarse porque no está garantizada todavía la salvación. Osasuna amplió ayer su ventaja respecto al descenso a diez puntos hasta colocarse con 34 puntos, muy cerca de la cifra que previsiblemente garantizará esta temporada la permanencia y que prácticamente obliga a los tres equipos situados en descenso, Mallorca, Albacete y Numancia, a ganar cinco de los siete partidos que les restan.
Además, el conjunto navarro, que ayer le ganó al coeficiente de goles particular al Racing, empatado a puntos con Osasuna, tiene un partido menos por el aplazado con el Villarreal y debe enfrentarse en la segunda vuelta al Mallorca y el Numancia, a los que ganó en la primera vuelta, mientras que también tiene ganado el coeficiente de goles con el Albacete.
Aguirre manifestó en conferencia de prensa en este sentido que "la probabilidad de mantenerse es alta", si bien prefirió ser precavido hasta que no se consiga de forma matemática.
"Los de abajo pueden ganar en cualquier momento y aún hay una probabilidad de que lo hagamos muy mal y ellos muy bien. Si vas a la estadística tienen que ganar cinco y en todo el año han ganado poco más. No tiene sentido, pero quién nos iba a decir a nosotros en diciembre que nos íbamos a meter en ese agujero del que nos ha costado salir", explicó.
Al respecto, añadió: "Aún hay Liga y muchos puntos en disputa. La victoria de ayer evidentemente fue un paso importante que necesitábamos dar, pero aún no está matemáticamente decidido".
El entrenador mexicano se mostró cauto por la posible relajación de los jugadores: "Me da miedo que los jugadores puedan pensar que estamos salvados, porque vienen jornadas duras contra Sevilla, Atlético y quizá Villarreal y Zaragoza, y todos están peleando Europa, son rivales durísimos y hay Copa y Liga y todavía no hemos hecho nada".
La meta de Aguirre es enmendar en el tramo final del campeonato los más de tres meses de sinsabores para la afición: "Por lo menos hay que llegar a 40 puntos. Ojalá hagamos algo en Copa, pero en Liga necesitamos sumar puntos y que se parezca a la del año pasado, que sea mala temporada, pero no tan mala".
'El Vasco' aseguró que en la actualidad el "objetivo principal es la Liga" y no la Copa del Rey del día 20 contra el Atlético de Madrid: "El partido de Copa en casa lo vamos a tomar con mucha seriedad, pero antes está Sevilla, donde lucharemos y sufriremos".
Comentó que la alineación del sábado contra el Sevilla (Sánchez Pizjuán, a las 20.00 horas) no estará condicionada por el partido de Copa: "El sábado es el sábado y en el avión de vuelta empezaré a pensar en la Copa. No tiene nada que ver y los separó totalmente".
Aguirre indicó que el triunfo de ayer permitirá al equipo trabajar con más "tranquilidad". "Sirve para calmar las aguas turbulentas, el entorno famoso y que los jugadores se den un respiro. Notas una sensación de alivio, que va a durar dos días, porque toca el Sevilla el sábado", dijo.
El técnico, que señaló que no era "sano" para el equipo los comentarios sobra la mala racha de principio de año, aseguró que le gustó Osasuna defensivamente ayer, aunque todavía hay que corregir errores.
"Nos falta mejorar la técnica individual, las buenas decisiones, los golpeos, la definición y la media distancia, creo que no hemos hecho un gol a media distancia desde 1946", bromeó.
Por último, alabó a la afición, que ha respaldado al equipo sin descanso: "Me quedó marcado cuando el primer año perdimos 1-5 contra el Athletic y la gente terminó aplaudiendo a rabiar. Me quedó grabado para siempre y, aunque les hemos hecho sufrir, sabía que la afición iba a estar ayer".
Aguirre aseguró que no le habría extrañado que le hubieran destituido como técnico del conjunto navarro como consecuencia de la racha de doce jornadas sin ganar.
"Entiendo la dinámica del futbol, llevo 29 años en esto y no me hubiera extrañado nada. Valoro lo que tengo en Osasuna, en lo privilegiado que soy, y este tiempo me sirvió para refrendarlo", declaró Aguirre.
El técnico mexicano se mostró agradecido por la confianza que siempre le ha dispensado el presidente, Patxi Izco, quien incluso le mantiene la oferta de renovación para la próxima temporada.
"Siempre hay riesgos y está claro que los entrenadores tenemos las maletas hechas en la puerta de la casa, pero la directiva siempre me generó tranquilidad y me dejó trabajar. Patxi (Izco) ha sido muy respetuoso conmigo", indicó.
'El Vasco' aseveró que "sin duda en todo el mundo" cualquier entrenador en otro equipo hubiera sido destituido en el caso de encadenar doce partidos sin ganar, aunque en este tiempo Osasuna siempre ha mantenido siete puntos de ventaja respecto a los puestos de descenso.
"Eso es así, es la ley del juego. Tengo mucha suerte y siempre he dicho que soy muy afortunado", dijo Aguirre en este sentido.
Preguntado por si hubiera sido destituido en el caso de haber perdido ayer contra el Racing, respondió: "El hubiera no es un verbo que yo conjugue en mi vocabulario. Riesgo siempre hay y llegas con unas sensaciones distintas que otros días, pero confío en el grupo y sabía que tarde o temprano íbamos a salir".
"Soy optimista por naturaleza. Ni yo sé qué hubiera pasado, pero sé que mi equipo confiaba en sí mismo y yo en ellos", agregó.
Aguirre esquivó hablar sobre la oferta de renovación para la próxima campaña: "¡Estoy yo para hablar de renovaciones!".
"Déjame terminar esto bien, ojalá pueda hacer algo bueno en Copa y Liga y luego hablar de eso. En este momento, no tengo espacio para pensar en eso, nada", concluyó.