MILAN, Italia, abr. 12, 2005.- El Milan, a falta de lo que decida finalmente la UEFA, está oficiosamente clasificado para las semifinales de la Liga de campeones, tras lograr un momentáneo 0-1 ante el Inter en un encuentro que fue suspendido por el árbitro en el minuto 71 tras sucederse los lanzamientos de bengalas al terreno de juego. A la espera de lo que decida la Comisión de Control y Disciplina, el Milan puede considerarse semifinalista, premio que se ganó durante los 71 minutos que el balón estuvo en juego.
En ese momento, y tras ser anulado un gol al argentino del Inter, Esteban Cambiasso, siguieron jugando 30 segundos, los que transcurrieron hasta que el colegiado suspendiese definitivamente el encuentro, ya que los lanzamientos de bengalas proseguían.
El Inter no sólo no volvió a "vengarse" de la eliminación sufrida antes su "eterno rival" en 2003 en las semifinales europeas, y volvió a perder un nuevo derbi milanés (lleva dos años sin ganarlo), sino que sale muy tocado en todo el mundo por lo tristes acontecimientos.
Una actitud que empaña un partido que durante los minutos de juego vio una gran superioridad del Milan ante un Inter pobre.
Mancini ya sorprendió de salida presentando un once con un solo delantero -el recuperado Adriano-, cuando parecía más lógico jugar con dos puntas al tener que remontar el adverso 0-2 de la ida. Se había decantado por potenciar las bandas en el intento de romper por ahí la defensa del Milan.
Y fracasó, pues una cosa es el deseo y otra la realidad. Máxime cuando enfrente tienes un rival que por esa zona tiene defensas de la valía del brasileño Cafú y de Paolo Maldini, quien volvió a su lateral izquierdo de antaño y se "comió" al holandés Andy van der Meyde.
El partido era tan nervioso y "sucio" que el colegiado alemán Markus Merk se vio obligado a mostrar dos tarjetas amarillas apenas cumplidos los seis minutos de juego (la tercera en el diez).
A las ansias del rival, el Milan, que sí salió con dos puntas, opuso cabeza y calidad; es decir, tranquilidad, concentración, buen posicionamiento y toque de balón. Al brasileño Kaká se le veía con ganas y el holandés Seedorf trabajaba con acierto en la doble misión de desahogar y crear.
En el Inter, en cambio, nadie ordenaba y Adriano, pese a su calidad y ganas, se encontraba muy solitario en una desigual pelea contra gente del gran calibre defensivo de Nesta y Stam.
El partido lo controlaba y lo tenía donde quería el Milán. Y más aún cuando, al cumplirse la media hora de juego, Shevchenko daba prácticamente la puntilla al rival con un excelente disparo con la zurda, desde el borde del área, que se coló en la meta interista.
El Inter, desde luego, recibió un "golpe casi mortal". Eso sí, no bajó los brazos y se volcó con todo. Pero tiene muy poco, sólo corazón y ganas, por lo que siguió sin ideas ni orden.
Y, por si fuera poco, a disparo de Kily González (m.33), volvió a encontrarse con un excelente Dida.
En el descanso, Mancini retocó su equipo con la entrada del defensa Mihajlovic -sin duda buscaba los lanzamientos de falta- y del delantero argentino Julio "Jardinero" Cruz. Ponía ahora dos puntas, pero volvía a sorprender dejando en el banquillo a Christian Vieri y al rápido joven nigeriano Martins.
Y en el minuto 47, el Inter se quedó huérfano de su "efecto Adriano", quien se lesionó. Lo increíble es que no fuera cambiado hasta tres minutos después, cuando ya se rompió tras un inútil esfuerzo.
El brasileño, recuperado antes de lo debido tras la lesión de ligamentos sufrida el pasado 20 de marzo, había prometido "dejarse todo" esta noche y puede que lo haya realizado, pues su recaída puede dejarle fuera un largo periodo.
A Adriano le sustituyó Martins, quien en su primer toque de balón estuvo cerca del empate, pero se encontró de nuevo con el excelso Dida (m.52).
La salida de Martins dio peligro e improvisación al Inter, que recuperó orgullo. También es verdad que el Milan cedió espacios con el pasar de los minutos al ver su pase a semifinales casi sentenciado. Además, sabe que tiene a Dida, que volvió a lucirse a disparo de Van der Meyde (m.71). Poco después, le fue anulado el gol del empate a Cambiasso, por presunta falta de Julio Cruz al meta.
Pero lo que llegó a continuación fue la lamentable actitud de seguidores del Inter, que lanzaron bengalas sobre la meta de Dida, una de las cuales le golpeó en el hombro derecho y le hizo caer. Llegaron nuevos lanzamientos de objetos, la suspensión momentánea del partido, la sustitución de Dida y el parón definitivo.
Inter de Milán: Toldo; Javier Zanettti, Córdoba, Materazzi, Favalli; Van der Meyde, Cristiano Zanetti (Mihajlovic, m.46), Cambiasso, Verón, Kily González (Julio Cruz, m.46); Adriano (Martins, m.52).
Milan: Dida (Abbiati, m.73); Cafú, Nesta, Stam, Paolo Maldini; Ambrosini, Pirlo, Seedorf; Kaká; Hernán Crespo (Rui Costa, m.69), Shevchenko.
Gol: 0-1. Min.30: Shevchenko, de excelente disparo.
Árbitro: Markus Merk (ALE). Mostró cartulina amarilla a Kliy González (m.4), Ambrosini (m.6), Córdoba (m.10), Nesta (m.43), Cambiasso, m.72).
Incidencias: Partido de vuelta de los cuartos de final de la Liga de Campeones de Europa, disputado en el estadio "Giuseppe Meazza", de Milán, que registró un lleno (82 mil 734 espectadores, con una recaudación de 3 millones 378 mil 882 euros que es récord del estadio). El árbitro suspendió definitivamente el encuentro con resultado de 0-1 para el Milan en el minuto 71, tras el lanzamiento de bengalas al terreno de juego. La UEFA decidirá si se juegan los 19 minutos que restaban.