ROMA, Italia, abr. 13, 2005.- Al día siguiente que hinchas en Milán lanzaron petardos a la cancha del estadio San Siro, el primer ministro italiano Silvio Berlusconi instó el miércoles a la policía adoptar medidas preventivas y amenazó con aplicar mano dura para frenar la ola de violencia que atenaza al calcio. El ministro del Interior Giuseppe Pisanu rindió un informe detallado a Berlusconi sobre los incidentes acaecidos en el partido Inter-Milan en el San Siro por la Liga de Campeones, según dijo el despacho del primer ministro en un comunicado de prensa.
"Basado en un análisis completo, resulta claro que existe el riesgo de incidentes peores, un riesgo que debe ser evitado a toda costa", añadió el comunicado.
Si bien las autoridades harán uso de medidas preventivas, "no se descarta, de ser necesario, recurrir a acciones drásticas", precisó.
El derby de Milán no pudo llegar a su final el martes debido a que algunas hinchas arrojaron petardos al campo, uno de esos golpeando el hombro de Dida, el arquero brasileño del Milan.
También el martes, seguidores del Juventus, con bats de beisbol, agredieron en un bar de Turín a un hincha del Liverpool previo a otro partido de la Liga de Campeones.
La jornada del fin de semana en la Serie también se caracterizó por la violencia y unos 85 policías resultaron heridos en incidentes con hinchas. El gobierno ha amenazado con clausurar estadios.
Milan se clasificó a las semifinales, luego que el partido fue suspendido por la agresión a Dida sobre los 73 minutos. Los rojinegros iban ganando el partido por 1-0 y 3-0 en el marcador global.
Inter podría recibir una fuerte sanción de parte de la UEFA, incluyendo ser suspendido de las competencias europeas.