LONDRES, Reino Unido, abr. 20, 2005.- El Liverpool de Rafa Benítez avanzó hoy en la "Premier" gracias a los españoles Fernando Morientes y Luis García, autores del 2-1 a domicilio frente al Portsmouth, en una jornada en la que el derbi entre el líder Chelsea y el Arsenal de José Antonio Reyes y "Cesc" concluyó con un empate sin goles. La gran determinación del entrenador francés Arsene Wenger no fue suficiente para que el Arsenal tuviera la última palabra en Stamford Bridge frente a los imparables "Blues" de José Mourinho, que se acercan cada vez más al título.
El sevillano José Antonio Reyes, sancionado con cartulina amarilla Con Luis García, Xabi Alonso y Morientes como representación española en sus filas, la jornada fue muy positiva para el club de Anfield, que superó con un 2-1 su crucial examen en Fratton Park ante el Portsmouth y mantiene vivas sus esperanzas de alcanzar la cuarta posición antes de que concluya la temporada.
Morientes dio la cara. Apareció de inmediato. Se estrenó en el marcador, con un temprano tanto en el minuto cuatro a pase de John Arne Riise.
Igualaron los locales, con una acción de Diomansy Kamara, pero fue el catalán Luis García el que salió al rescate y con un espectacular remate de cabeza devolvió la calma al once más español de la "Premiership".
El Liverpool remonta así a los Wanderers de Fernando Hierro e Iván Campo en la general y se sitúa quinto clasificado, distanciado del Everton por tres puntos, al haber vencido el club de David Moyes por 1-0 al Manchester United.
La jornada se convirtió en pesadilla para los pupilos de Alex Ferguson. En Goodison Park, además de encajar la derrota, el escocés vio mermar su plantilla a consecuencia de dos expulsiones nada menos: en el minuto 72, la de Gary Neville, por lanzar el balón contra dos espectadores y en el 90, la de Paul Scholes, por doble amarilla.
Si la noche fue catastrófica para los de Old Trafford, el Everton vivió una victoria histórica, obra de Duncan Ferguson, al lograr este club imponerse por primera vez en diez años a los "diablos rojos".
También hubo sabor español en este duelo, con Mikel Arteta en el once inicial de los locales.
El vasco recibió en el primer tiempo una tarjeta amarilla por tocar el balón con la mano.
En el estadio de Villa Park, el Aston Villa empató a cero con el Charlton Athletic y el Blackburn Rovers zanjó la jornada con un marcador por 1-0 a su favor, frente al londinense Crystal Palace.
Otro de los grandes vencedores fue el Manchester City, que goleó por 3-0 al Birmingham City, hoy con el uruguayo Walter Pandiani como suplente.
Rubricaron los tantos para los locales Robbie Fowler, Richard Dunne y Antoine Sibierski, de penalti.
En el estadio de White Hart Lane, al noreste de Londres, el anfitrión Tottenham Hotspur empataba a uno, con dificultades, con el West Brom, uno de los rivales llegados de la zona baja.
La sorpresa la dio el Norwich, colista de la clasificación, que disfrutó de minutos de gloria al imponerse al Newcastle United. El equipo más débil de la Liga logró un 2-1, obra de Youssef Safri (68) y Dean Ashton (90). El único gol para el United lo marcó el ex barcelonista holandés Patrick Kluivert.