ROMA, Italia, abr. 28, 2005.- El chileno Mauricio Pinilla salió de la banca y metió el gol, a 11 minutos del final, con el que Sporting de Lisboa venció este jueves 2-1 al AZ Alkmaar en el partido de ida de su semifinal por la Copa UEFA. Pinilla marcó con un zapatazo desde 30 metros, imposible de atajar para el arquero Henk Timmer.
En la otra semifinal, Parma y CSKA Moscú empataron 0-0 en un encuentro de escasa atracción disputado en territorio italiano.
La victoria del Sporting mantuvo intactas sus ilusiones de acceder a la final del 18 de mayo y que se disputará precisamente en su estadio José Alvalade. Los duelos de vuelta en ambas eliminatorias se disputarán el jueves entrante.
Alkmaar se adelantó en su primero tiro al marco contrario, a los 35 minutos, cuando Denny Landzaat remató a gol tras un centro desde la derecha.
Sporting empató un minuto después por medio de Roudolphe Douala. El atacante camerunés aprovechó un rebote dentro del área y sacó un disparo rasante desde la izquierda.
Los locales no pudieron traducir en gol su clara superioridad frente un rival que supo defenderse y que le cerró los espacios, particularmente en el mediocampo.
Así, Sporting se limitó a probar suerte con remates de larga distancia, como un tiro libre del brasileño Fabio Rochemback.
Para el Parma, el empate fue un resultado positivo al jugar con su equipo de reservas. Su prioridad es la liga italiana, donde corre el riesgo de descender a la Serie B. Está con otros dos clubes en el penúltimo puesto cuando quedan cinco fechas.
El equipo ruso también se puede sentir satisfecho porque el partido de regreso de la semifinal se jugará en Moscú.
En el encuentro jugado en el estadio Ennio Tardini de Parma, los dos equipos podrían haber jugado sin arqueros: no recibieron ningún tiro de alguna preocupación.
Los ataques fueron anulados por las defensas y el juego se desarrolló sobre todo en la media cancha.
Con la cabeza puesta en los próximos partidos de la liga italiana, contra Livorno y Roma, cuando se podría decidir su futuro, el Parma no le dio mayor importancia a la caza de su tercer título en la Copa UEFA en una década.
En el segundo tiempo, los rusos dieron la impresión que se impondrían con facilidad, pero fue solo una breve ilusión.
En el CSKA Moscú, el centrocampista brasileño Carvalho fue uno de los más peligrosos de su equipo.
A los 78 minutos entró en el Parma el centrocampista colombiano Jorge Bolaño, que le dio mayor peso a su equipo, sobre todo a la defensa.