SAN SEBASTIÁN, España, abr. 30, 2005.- Dos goles del brasileño Ronaldo, el primero a ocho minutos del final y el segundo en el tiempo adicional, permite al Real Madrid seguir soñando con la Liga y acostarse a tres puntos del Barcelona, después de ganar con apuros a una Real Sociedad que mereció mejor fortuna. José María Amorrortu, entrenador de la Real Sociedad, había comentado durante la semana que la baja de Michel Salgado sería la más difícil de suplir por los madrileños, pero fue finalmente la ausencia de Zidane la que lastró al conjunto blanco, que estuvo descabezado durante todo el encuentro.
Los donostiarras dominaron claramente el partido en su primera mitad, ante un Real Madrid contemporizador que parecía esperar el desgaste de su rival para darle la puntilla en la segunda parte, aunque su estrategia fue bastante arriesgada porque los locales llegaron mucho y bien al área blanca y solo Casillas evitó la catástrofe con sus excelentes intervenciones.
David Bechkam pudo haber cambiado el signo del choque en el minuto 15, en una de las escasas oportunidades de gol que provocaron los madridistas, pero el disparo del jugador inglés saldría rozando el poste de Asier Riesgo.
Una Real muy entonada puso, hasta el descanso, en constantes apuros la portería del Madrid y fue Valery Karpin el que se erigió en protagonista, a pesar de que careció de fortuna, tanto en un remate que Casillas desvió en última instancia cuando ya se cantaba el gol, como en otro balón que disparó a la cruceta en un jugada magistralmente iniciada, aunque en posible fuera de juego, por su compañero Barkero.
Luxemburgo recordó a sus jugadores en vestuarios la importancia y obligación de obtener los tres puntos si querían mantener alguna esperanza de inquietar al Barcelona en la pugna por el campeonato de Liga, y en la segunda mitad pudo verse a un Real Madrid más ambicioso que, no obstante, siguió mostrándose igual de errático en sus escasas opciones de peligro.
Ronaldo, en una de esas oportunidades que no acostumbra a perdonar, dio el primer aviso a quince minutos del final, pero Riesgo desbarató con su providencial acierto el claro remate del delantero brasileño.
El mejor jugador del mundo volvió a aparecer cuando más lo necesitaba su equipo, se hizo con un balón que Karpin no acertó a controlar, encaró a Riesgo y le superó con un maravilloso engaño con el balón controlado. La euforia se desató en el banquillo madridista más todavía cuando el propio Ronaldo empujó, en tiempo de descuento, un balón servido por Guti.
Alineaciones:
Real Sociedad: Riesgo; Garrido (Rossato, min. 85) , Labaka, Brechet, Zubiaurre; Mikel Alonso, Karpin, Uranga (Gabilondo, min. 80), Barkero, Aranburu (De Paula, min. 85); Kovacevic.
Real Madrid: Casillas; Celades, Helguera, Pavón, Roberto Carlos; Gravesen (Mejía, min, 75), Solari (Guti, min. 60), Beckham, Raúl; Ronaldo y Owen (Borja, min. 85).
Goles: 0-1, min. 82: Ronaldo. 0-2, min. 92: Ronaldo.
Árbitro: Turienzo Alvarez (Castilla- León). Amonestó a Barkero, Beckham, Gravesse.
Incidencias: 26.588 espectadores en el estadio de Anoeta.
ATLÉTICO Y ATHLETIC SE ALEJAN AÚN MÁS DE EUROPA.
MADRID, España, abr. 30, 2005.- Atlético de Madrid y Athletic se repartieron los puntos en el estadio Vicente Calderón y prácticamente se despidieron de sus aspiraciones europeas vía Liga, en un duelo con escasas ocasiones, en el que los bilbaínos tomaron ventaja en su segunda oportunidad del choque ante un equipo madrileño que empató en el tramo final.
Ninguno de los dos equipos mereció más que un punto, insuficiente para su objetivo de competición continental, en un partido repleto de imprecisiones, en el que se alternaron el dominio del balón, pero sin las precisión ni las ideas necesarias para haber sumado la victoria.
En el día de homenaje a las peñas atléticas y con un Vicente Calderón que se acercaba al lleno, el conjunto madrileño salió muy metido en el partido, impuso un ritmo intenso sobre el terreno de juego y dispuso de más ocasiones en los primeros diez minutos, tres, que en los últimos cuatro encuentros.
Ni Fernando Torres, al culminar con una media chilena una bonita acción de contraataque que acabó en una notable parada de Aranzubía; ni Salva, que no logró superar la salida del portero rival tras un inteligente pase del argentino Ariel 'Caño' Ibagaza; ni el danés Jesper Gronkjaer, que tiró fuera después de una jugada individual en el área, consiguieron batir la meta bilbaína.
Antonio López también se encontró con Aranzubía en la siguiente ocasión, en la que un lanzamiento de falta al área que no remató ningún futbolista obligó a estirarse al guardameta visitante para enviar el balón a saque de esquina.
El Athletic, en cambio, parecía ausente del partido. Incapaz de contrarrestar la intensidad local en el arranque del duelo e inédito ofensivamente sobre la portería del argentino Leo Franco, los bilbaínos sólo intranquilizaban a la afición madrileña en algún tímido contragolpe dirigido por Fran Yeste.
El paso de los minutos, sin embargo, redujo la presencia atacante del Atlético de Madrid, que sólo hallaba espacios en la banda izquierda, desde la que Gronkjaer superaba a Murillo cada vez que le encaraba en velocidad, pero sus centros se perdían en la defensa visitante o terminaban en remates fallidos, como uno de Salva.
El danés fue lo mejor del conjunto madrileño durante la primera parte ante un Athletic que se marchó a los vestuarios sin ninguna ocasión mínimamente relevante sobre la portería de Leo Franco, pero con la sensación de que, salvo en el inicio del choque, tenía el partido controlado en su zona defensiva.
Sin Gronkjaer, que se retiró en el descanso por lesión, el Atlético perdió capacidad ofensiva en la segunda parte, en la que su rival tomó el mando del encuentro, movió con más criterio el balón y acarició el primer tanto en una jugada de Ezquerro, que, tras regatear a Leo Franco, salvó el colombiano Perea bajo los palos.
Fue el primer síntoma peligroso para el conjunto madrileño, que ni aparecía por la portería bilbaína ni controlaba el centro del campo, por lo que la afición comenzaba a impacientarse con el juego de su equipo.
Más lo hizo en el ecuador de la segunda mitad, en el que un desajuste defensivo en un rápido contragolpe visitante permitió a Joseba Etxeberría adelantar a su equipo con un potente disparo cruzado desde el borde del área pequeña (0-1).
El Atlético, desquiciado por el gol en contra, se lanzó a por el empate con más ganas que ideas y lo halló en una jugada embarullada dentro del área, en la que, tras una serie de rebotes, García Calvo disparo a portería y Gonzalo Colsa aprovechó el rechace de Aranzubía para equilibrar el marcador (1-1, m. 78).
Restaban quince minutos de tensión, de intentos fallidos de los locales y de claros contragolpes desperdiciados por los visitantes, que no cambiaron el rumbo de un encuentro que alejó, casi definitivamente, a ambos equipos de la lucha por las posiciones de competición europea.
Atlético de Madrid: Leo Franco; Velasco, García Calvo, Perea, Antonio López; Ibagaza, Colsa, Sosa (Raúl Medina, m. 66), Gronkjaer (Nano, m. 46); Salva (Braulio, m. 58) y Fernando Torres.
Athletic Club: Aranzubía; Murillo, Gurpegui, Lacruz, Casas; Orbaiz, Tiko; Ezquerro, Yeste (Luis Prieto, m. 76), Del Horno (Iraola, m. 46); y Llorente (Etxeberría, m. 46).
Gol: 0-1, m. 66: Etxeberría culmina una rápida acción de contragolpe. 1-1, m. 78: Colsa aprovecha una jugada embarullada en el área y un rechace de Aranzubía a disparo de García Calvo.
Árbitro: Alberto Undiano Mallenco (C. Navarro). Expulsó por doble amarilla a García Calvo, del Atlético de Madrid. Amonestó a local Ibagaza (m. 40) y al visitante Tiko (m. 40).
Incidencias: partido correspondiente a la trigésimo cuarta jornada de Liga en Primera División, disputado en el estadio Vicente Calderón ante unos 50.000 espectadores. Luis Aragonés, seleccionador nacional, presenció el encuentro desde el palco. Antes del inicio del choque, los aficionados hicieron un mosaico rojiblanco que cubría los dos fondos y una de las gradas de lateral y con el lema "Yo seré tu seguidor; yo contigo hasta morir". El club madrileño celebraba con este encuentro el día de homenaje a las peñas. El Atlético ejerció su derecho de admisión con unos 50 seguidores del Athletic para evitar posibles incidentes. Antes del partido, hubo algunos pequeños altercados entre ellos y seguidores radicales del equipo local.
NUMANCIA Y VALENCIA SE REPARTEN U PUNTO SIN SABOR.
SORIA, España, abr. 30, 2005.- Numancia y Valencia se repartieron los puntos en Soria, pero ninguno salió satisfecho porque el equipo soriano estará en Segunda división si el Levante no pierde este domingo, mientras que el equipo valenciano se queda corto en su intento de entrar en los puestos de Liga de Campeones.
El Valencia comenzó dominando a su rival, a pesar de que no encontró en ningún momento el camino gol, salvo en alguna acción aislada de Pablo Aimar, demasiado previsible en su juego, pero se estrelló en todo momento ante la ordenada defensa del Numancia.
El equipo soriano intentó aligerar el dominio del Valencia y lo hizo a base de contragolpes, especialmente dirigidos por Tevenet o Merino y culminados por Juanlu en la parte izquierda, sin duda, el mejor jugador de su equipo en la primera mitad.
Antonio López intentó abrir al máximo el juego de su equipo y situó a Angulo y Fabio Aurelio muy abiertos, pero aún así su juego ofensivo era controlado sin problemas por la retaguardia local, mientras que Mista no pudo en ningún momento con Ochoa.
Sólo hubo una ocasión de peligro en el primer tiempo por cada equipo, ambas en disparos desde fuera a cargo de Aimar, por el Valencia, y Tevenet, en el Numancia, cuando el tiempo estaba a punto de cumplirse.
Julio Pineda pudo adelantar a su equipo pocos segundos después de que el árbitro diera por comenzada la segunda parte, en un libre indirecto servido por Juanlu y que el sevillano remató de cabeza a la derecha de la portería de Andrés Palop.
Antonio López, entrenador del Valencia, se dio cuenta de que su equipo no carburaba en ataque y no tardó en dar entrada a Vicente en lugar de un desaparecido Fabio Aurelio y el italiano Di Vaio en lugar de Mista, que fue secado por Ochoa.
El Numancia siguió insistiendo ante el marco de Palop y Tevenet, después de una gran jugada de Miguel Pérez por la parte derecha, disparó demasiado alto, mientras que el Valencia tuvo hasta tres opciones de gol en las botas del italiano Di Vaio.
Sería Luis García Tevenet quien adelantaría al Numancia, después de culminar una gran jugada de Juanlu por la banda izquierda, en justo premio a las ocasiones del equipo soriano y en especial a su actitud sobre el terreno de juego, a pesar tener el descenso visto para sentencia.
El Valencia lograría el gol del empate en un penalti por un sutil agarrón de Graff a Angulo, que el árbitro no dudó en convertirlo en la pena máxima, que ejecutó Vicente Rodríguez con maestría a la izquierda de Juanma.
Numancia: Juanma, Pignol, Antonio, Ochoa, Graff; Pablo Sanz (Palacios, min.79); Miguel Pérez, Merino, Tevenet (Mario, min.84), Juanlu (Juanpa, min.84); y Pineda.
Valencia: Palop, Caneira, Ayala, Marchena, Carboni; Albelda, Baraja (Sissoko, min.76); Angulo, Aimar, Fabio Aurelio (Vicente, min.55); y Mista (Di Vaio, min.55).
Árbitro: Moreno Delgado (Colegio Extremeño). Mostró cartulinas amarillas a Pignol, en el Numancia, y Marchena, Albelda, Mista y Aimar.
Goles: 1-0, minuto 76, Tevenet. 1-1, minuto 82, Vicente, de penalti.
Incidencias: Cerca de ocho mil espectadores en las gradas de Los Pajaritos para presenciar el encuentro entre Numancia y Valencia, correspondiente a la jornada 34 en Primera División.