CIUDAD DE MÉXICO, México, mayo 10, 2005.- Los jugadores del Saprissa de Costa Rica llegaron este martes a México con la confianza de sacar un buen resultado mañana, ante los Pumas, en la final de la Copa de Campeones de Concacaf que dará un boleto para el Mundial de Clubes de diciembre en Japón. Saprissa derrotó 2-0 el miércoles pasado a los mexicanos y mañana podrá darse el lujo de perder hasta por un gol y aún así conquistaría la corona, sin embargo los integrantes del equipo insistieron en que saldrán a ganar.
"No tenemos muchas opciones, los Pumas son un buen equipo, pero estamos preparados para triunfar", aseveró el centrocampista Alonso Solís, uno de los más activos en el encuentro de ida.
Los costarricenses llegaron optimistas, pero su llegada estuvo a punto de terminar en tragedia cuando la barra "Ultra morada" del Saprissa estuvo a punto de protagonizar una pelea con la hinchada de los Pumas, que tiene a algunos de los aficionados más violentos del futbol mexicano.
Sin policías en la terminal, los dos grupos se lanzaron insultos, pero todo quedó en eso.
Mañana un grupo de cerca de 2 mil policías se encargarán de la seguridad en el encuentro que se celebrará en el estadio Olímpico de México.