PAMPLONA, España, mayo 14, 2005.- El técnico de Osasuna, Javier Aguirre, aseguró este sábado que no hablará de su futuro hasta que concluya la Copa del Rey, competición para la que el equipo navarro está clasificado por primera vez en su historia para la final del 11 de junio. Osasuna eliminó el pasado jueves al Atlético de Madrid en las semifinales de la Copa del Rey y se clasificó por primera vez para una final en sus casi 85 años de existencia, con lo que el equipo pamplonés alargará la temporada hasta el 11 de junio, cuando disputará el título copero ante el Betis en el Vicente Calderón.
El entrenador mexicano, que tiene una oferta de renovación sobre la mesa, señaló en conferencia de prensa que la disputa de la final de la Copa del Rey obligará a alargar su decisión sobre su continuidad en Pamplona, donde cumple su tercera temporada.
Preguntado por si la final de Copa pospondrá su decisión, respondió: "Así es. Hasta entonces no hablaré seguro de mi futuro. No hablaré más de eso hasta que termine esta Copa".
Aguirre, que nuevamente suena para otros banquillos de la Liga, agradeció una vez más el voto de confianza de la directiva presidida por Patxi Izco cuando le mantuvo en el cargo a pesar de sumar doce jornadas sin ganar en los tres primeros meses del año.
"Fue muy duro, pero hubo un vestuario unido. Ahora, por los jugadores y por la afición ojalá les demos una alegría a la entidad con la Copa", dijo.
Señaló que las doce jornadas sin ganar fueron más difíciles para los jugadores, que para él: "El entrenador es uno solo y se marcha y ellos se quedan y sufren".
"El entrenador es perro viejo y no pasa nada, entiendo que es mi profesión. Si no me echaron fue porque no quisieron y agradezco a la directiva que me tuvo paciencia porque era para echarme y lo hubiera entendido", comentó.
Aguirre añadió al respecto: "Fue duro, pero lo mío es así y los jugadores son los que sufren más. Los vi muy jodidos. Tenían rabia contenida y ahora la autoestima está nuevamente recuperada".