PAMPLONA, España, mayo23, 2005.- El entrenador de Osasuna, Javier Aguirre, subrayó hoy que, a pesar de que su equipo no se jugará nada en el último partido de Liga el próximo domingo contra el Valencia en Mestalla, quiere imprimir la máxima exigencia a sus jugadores para alcanzar los 49 puntos y rebasar la cifra de la pasada campaña. "Igual estoy muy exigente, pero quiero la meta personal de 49 puntos, de no pasar de cuatro derrotas en casa, de ganar y de no ser la defensa más goleada, y a lo mejor no he logrado transmitirlo", afirmó.
En este sentido, comentó: "Mi obligación es exigir y la suya (por los jugadores) meterse en esa exigencia, pero entiendo los mecanismos mentales que Liga "como mi último test de la Liga y éstos (jugadores) no me quieren entender, pero a base de palos van a entender", bromeó.
'El Vasco' aseguró que ya se le pasó el "enfado" por el empate de ayer contra el Espanyol en el último partido de la temporada en El Sadar, aunque precisó: "No me gusta dejar puntos en el camino, recibir goles raros y tontos y los muchos errores técnicos".
"No fue la despedida soñada, pero la gente está contenta con la temporada del equipo. Sólo perdimos cuatro partidos en casa y en eso mejoramos en relación con el año pasado, en casa hicimos en general bien las cosas, me hubiera gustado ganar, pero la afición tiene el aliciente de la Copa", señaló.
Al respecto, indicó que la afición tenía la mente puesta en la final de la Copa del Rey contra el Betis: "Fue un festejo recurrente entre los aficionados, vimos la ola, está bien, la gente está ilusionada con el equipo y nosotros esperamos estar a su altura".
Osasuna podría estar clasificado para la próxima UEFA si el Betis se asegura la Liga de Campeones en la última jornada y, por ello, el técnico mexicano estará pendiente del partido Mallorca-Betis.
"El Betis tiene que ir a Mallorca a ganar y asegurarse una plaza en 'Champions'. Jugándose el descenso es terrible, es una plaza complicada, es un equipo que tiene una remontada sensacional y va a ser muy complicado", dijo.
Manifestó que para el final de Liga "lo mejor es llegar al campo con la salvación, es una tranquilidad que los jugadores y yo agradecemos", mientras que en la última jornada prevé "cinco partidos a cara de perro", en los que los equipos "tratarán de no regalar nada".