PAMPLONA, España, jun. 3, 2005.- El técnico de Osasuna, el mexicano Javier Aguirre, ordenó este viernes un partido de entrenamiento en las instalaciones de Tajonar como simulacro de la final de la Copa del Rey del 11 de junio frente al Betis, con lanzamiento de penaltis incluidos, suerte en la que los jugadores 'rojillos' estuvieron muy acertados. Aguirre preparó un partido entre los componentes de la plantilla, aunque debido a la ausencia de siete jugadores -dos lesionados y cinco internacionales-, tuvo que emplear seis jugadores del filial de Segunda B, que concluyeron la temporada el pasado domingo.
En el partido no participaron ni los lesionados Juantxo Elía y Patxi Puñal ni los internacionales Pablo García y Richard 'Chengue' Morales (Uruguay), Pierre Webó (Camerún), Mohamed El Yaagoubi 'Moha' (Marruecos) y Savo Milosevic (Serbia y Montenegro).
El equipo formado por Sanzol; Expósito, Cuéllar, Flaño, Clavero; Valdo, Muñoz, Lázaro, Jaime: Fran Moreno y Aloisi ganó por 3-2 al integrado por Gonzalo; Izquierdo, Cruchaga, Josetxo, Corrales; Ortiz, David López, Sota, Delporte; Markuleta e Iván Rosado.
El técnico mexicano, que ejerció de árbitro, ordenó tras el partido una tanda de penaltis, en la que únicamente hubo dos fallos de veintidós lanzamientos, con victoria también para el primer equipo por 11-9.
El entrenamiento de este viernes estaba previsto realizarlo en El Sadar, pero finalmente se trasladó a las instalaciones de Tajonar por la aglomeración de aficionados en el estadio pamplonés para comprar las entradas para la final en el primer día de venta.