BUENOS AIRES, Argentina, jun. 3, 2005.- El director técnico de Boca Juniors, Jorge Benítez, descartó este viernes que vaya a renunciar al cargo después de la goleada 4-0 que le propinó Chivas de Guadalajara, en un partido por la Copa Libertadores. Con un optimismo difícil de compartir, el entrenador confió a una radio local que "el 4-0 es remontable. Hemos pasado por situaciones similares, difíciles, y sin ninguna duda es posible revertirlo".
Chivas logró el triunfo la noche del jueves en el estadio Jalisco de Guadalajara (occidente de México), como parte de los cuartos de final de la Copa Libertadores, por lo que vendrá con tranquilidad a disputar el definitivo partido de "vuelta" en el estadio La Bombonera de Buenos Aires.
"El Chino" atribuyó la derrota a los remates que el conjunto mexicano realizó desde fuera del área y dijo que "la diferencia fue algún zapatazo y luego no hubo mucho más. Habíamos previsto eso, pero a veces son impredecibles".
En medio de la polémica que desató la ausencia del goleador boquense Martín Palermo, Benítez explicó que "no lo puse porque aposté a la velocidad, a esperarlos y salir rápido. Por eso puse a Rodrigo Palacio y a Marcelo Delgado".
Aseguró que más que angustia tiene "bronca (coraje) por el resultado tan apabullante".
Si Boca es eliminado de la Libertadores el próximo 14 de junio, el club habrá perdido todo este año, pues no logró avanzar en el Torneo Clausura de Argentina y se quedaría fuera de la Copa continental de 2006 por escasez de títulos.