ROMA, Italia, jun 10, 2005.- Roma e Inter de Milán darán, en la noche del próximo domingo, en la capital de Italia, vida al primer asalto de una final de la Copa de Italia que es vista por ambos como la tabla de salvación a una temporada decepcionante, al no lograr los objetivos anhelados al inicio de la misma. Ninguno, en cambio, tendrá la presión de dilucidar su presencia la próxima campaña en una competición continental, pues el Inter, como tercer clasificado en la competición liguera, jugará la fase preliminar de la Liga de Campeones, mientras que el Roma, por ello, como finalista copero irá a la Copa de la UEFA.
Pero el título de la Copa de Italia es apetecido por uno y otro. Además, es el duelo entre dos técnicos con historiales bien distintos en el banquillo, pero a los que une haber sido "grandes" como jugadores: el romanista Bruno Conti y el interista Roberto Mancini.
Conti, que ocupó el banquillo romanista hace tres meses, disputa su primera final de Copa de Italia como técnico; mientras que Mancini ya la ha ganado dirigiendo al Fiorentina (2000-01).
La victoria final al Inter le vendría de perlas, por aquello de ganar algo en una temporada donde pronto se descolgó en el campeonato liguero y quedó fuera ante su "eterno rival", el Milan, en la Liga de Campeones. Curiosamente, hacerse con la Copa Italia le daría el orgullo de ser de los dos clubes milaneses el único en conquistar un título esta campaña. Y eso, en cuestión de "orgullo local", es ya mucho.
En el caso del Roma se trata de salvar una campaña desastrosa, donde el equipo, que salía con el deseo de entrar en la zona de la Liga de Campeones, se tuvo que conformar con salvarse matemáticamente del descenso en la penúltima jornada.
Ahora, la final -a doble partido, con la vuelta el próximo miércoles-, ve al Inter de Milán, que bien es cierto realizó una espléndida segunda vuelta liguera, como claro favorito. Pero el conjunto que entrena Roberto Mancini se verá afectado en la vuelta por ausencias de jugadores como el brasileño Adriano y argentinos como Javier Zanetti, Kliy González y Esteban Cambiasso, quienes deberán estar entonces con su respectiva selección.
Por fortuna, la presión interista, ha permitido que los cuatro puedan estar en la ida de este domingo. Pero Mancini apenas ha tenido tiempo para preparar el partido esta semana por la marcha de su gran número de internacionales.
El Roma afronta la ida habiéndola podido preparar con todo su plantel y sin tener apenas lesionados. Conti, pues, tendrá la siempre deseada dificultad de elegir a quién alinear entre sus estrellas: Mancini, Antonio Cassano, Vincenzo Montella y Francesco Totti.