SAO PAULO, Brasil, jun. 13, 2005.- El entrenador de la selección brasileña de futbol, Carlos Alberto Parreira, confesó este lunes su orgullo por estar a las puertas de completar 100 partidos al frente del Scratch, cuando enfrente el 19 de junio a México por la Copa Confederaciones. A través de su asesoría de prensa, el director técnico expresó a Notimex su satisfacción por acumular 100 partidos como técnico de la selección brasileña durante el segundo juego por el Grupo B de la Copa Confederaciones, que se disputará en Alemania del 15 al 29 de junio.
"Es un orgullo dirigir por una centena de partidos a un seleccionado tan maravilloso y especial como el brasileño y que se cumpla (su marca) en un torneo importante como la Copa Confederaciones y frente a un gran rival como México", señaló.
El educador físico carioca, de 62 años, se estrenó como técnico de la selección mayor de Brasil en la Copa América de 1983, que se jugó con partidos de ida y vuelta, venciendo 3-2 a Chile, aunque en una reciente entrevista manifestó estar "inmaduro" para el cargo.
La marca personal de Parreira registra 98 juegos disputados al frente de Brasil, con 51 victorias, 35 empates y 12 derrotas, para un saldo de 192 goles a favor y 78 en contra, donde su máximo goleador fue Bebeto, con 21 anotaciones.
Brasil, en calidad de monarca mundial, integra el Grupo B del torneo que reúne a los diferentes campeones continentales al lado del europeo Grecia, del asiático Japón y de México, titular de la Copa de Oro de la Confederación Norte, Centroamérica y el Caribe de Futbol (Concacaf).
Aunque el estratega evitó pronunciarse sobre algún rival en particular, manifestó que "todos vamos a buscar ganar la Copa, es un torneo de muy alto nivel y donde están los mejores del mundo".
Parreira, campeón con Brasil en el Mundial de Estados Unidos 1994, dijo por otra parte que el astro Ronaldo volverá al seleccionado brasileño en septiembre, para jugar la recta final de la eliminatoria sudamericana, donde el Scratch marcha segundo.
El ‘Fenómeno’ fue marginado del equipo que disputó las jornadas 14 y 15 de las eliminatorias sudamericanas ante Paraguay (4-1) y Argentina (1-3), por su pedido de ser excluido del conjunto que disputaría la Copa Confederaciones, argumentando "cansancio".
Parreira comentó que "Ronaldo sigue siendo un jugador muy importante para Brasil, en ningún momento su separación fue definitiva, y por eso lo vamos a tener en cuenta con la selección en septiembre".
En las eliminatorias sudamericanas para el Mundial Alemania 2006, Brasil marcha segundo con 27 puntos, cuatro menos que Argentina, y se encuentra a dos puntos o uno, dependiendo de resultados, para asegurar su boleto a la Copa del Mundo.
En la Copa Confederaciones, en tanto, los dirigidos por Parreira, últimos campeones mundiales en Corea del Sur-Japón 2002, donde bajo el mando de Luiz Felipe Scolari los brasileños alzaron su quinto título, buscarán su segunda conquista, tras triunfar en 1997.
El primero y único título en el torneo organizado por la Federación Internacional de Futbol Asociado (FIFA) alcanzado por los brasileños fue en 1997, cuando la competencia se denominaba Rey Fahd y se disputaba en Arabia Saudita.
En esa final, los sudamericanos se impusieron 6-0 a los dueños de casa, pero en la defensa del título, dos años más tarde en Concacaf, el cuadro brasileño cayó 4-3 ante los anfitriones.
A excepción de Ronaldo y de los laterales Cafú y Roberto Carlos, quienes son los jugadores de mayor edad en el equipo con 35 y 32 años, de manera respectiva, y fueron dispensados para darles descanso, Brasil afrontará la Copa con su primer equipo.
"A un año del mundial y en ese nivel de profesionalismo la palabra descanso es relativa, no es que se sea secundaria, pero se necesita dejar de lado y ya se dieron vacaciones en la Copa América de 2004 y la Confederaciones de 2003", citó Parreira.
Aseguró que "jugar por Brasil no es sacrificio, un favor o una obligación. Hay que tener honra, placer y voluntad, sino es mejor tirar la cachucha e irse inmediatamente".
Luego de haber conquistado varias veces el torneo brasileño con el Fluminense, la liga turca con el Fenerbahce (1996) y la copa del Golfo Pérsico con Kuwait (1976 y 1982), Parreira obtuvo en 2004, por primera vez en su carrera, el título de la Copa América.
En el historial del técnico aparecen sus asistencias como preparador físico alterno en los mundiales de Concacaf 1970 (campeón) y Alemania 1974, la histórica clasificación de Kuwait a España 82 y de Emiratos Árabes Unidos en Italia 1990.
En el Mundial de Francia 1998, al frente de Arabia Saudita, Parreira vivió una de sus pocas decepciones en su carrera deportiva, al convertirse en el primer entrenador relevado en plena competencia orbital.